miércoles, 8 de febrero de 2017

#DíaMujer&Ciencia: un cuento y una propuesta didáctica

Esta entrada participa en la LXIII edición del Carnaval de Química, alojada en el blog ‘Cardescu Web‘ de @CienciaNformas. Quiero agradecerle el audio que ha realizado de mi cuento http://www.ivoox.com/aporte-1-un-cuento-propuesta-didactica-audios-mp3_rf_17190275_1.html GRACIAS

Y también quiero agradecer las aportaciones que en comentarios están realizando docentes. Gracias a ellas esta propuesta didáctica mejora. GRACIAS


Cuando oí hablar del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia y de la propuesta #EnClase11F me entusiasme con la idea. Quería colaborar pero... ¿cómo?

Pasaban los días y no se me ocurría nada, hasta que leí el cuento de Melli Toral "Historia de un pueblo muy periódico" que se publicó en el blog de Laura Morrón ¡Todo pareció encajar!

¿Por qué no usar  esa maravillosa idea, un contador de historias paseándose por las casicas de la tabla periódica, para diseñar una actividad con mis alumnos? ¿Y si la diseño abierta, del estilo a como hice mi propuesta didáctica #YoEstrellaCervantes, y así la podría aprovechar quien quisiera?

Bueno, yo he pensado lo que aquí presento y si a alguien le es útil que no dude en usarlo.

He redactado un cuento partiendo de la idea de Melli (se lo comenté y me animó a hacerlo, ¡Gracias Melli por tu generosidad!), pero mi diseño es algo distinto:

El contador de historias llega a distintas casicas del pueblo muy periódico, varios elementos le empiezan a hablar de una científica que fue importante para él y después los alumnos tienen que completar esa parte del cuento (la de ese elemento) realizando una búsqueda bibliográfica.

Más abajo comentaré las posibilidades didácticas que yo le veo. Ahora y sin más rodeos...

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El 11 de febrero en el pueblo muy periódico

 

Un 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, un nuevo contador de historias llegó a este pueblecico y se dirigió a la Plaza Mayor, allí donde un monumento explicaba qué se podía encontrar en cada una las casicas. Sacó su flautilla y comenzó a tocar para "llamar" a todos los del pueblo a la plaza.

Cuando ya no cabía ni un alma en la Plaza Mayor dijo así:

- Hoy me gustaría conocer historias de mujeres que hayan sido importantes para vosotros -un murmullo generalizado se extendió, hablaban unos con otros, parecía que todos querían intervenir-. Por favor, levantad la mano aquellos que creáis que tenéis historias "interesantes" para mí.

Fueron muchos los que levantaron la mano, pensó que no podría escucharlos a todos. Tomó nota de algunos nombres y empezó a recorrer el pueblo.

Decidió empezar por Oxígeno, uno de los que llevaba apuntados. Vivía en la casica número 8 de este pueblo muy periódico.

 

Oxígeno vivía en la calle «Anfígenos» del barrio «No Metales»

- ¿Se puede?

- Adelante

- Hola. Buenos días. ¿Me gustaría saber por qué ha levantado la mano?

- Tanto Hidrógeno como yo hemos pensado que quizás querría escuchar la historia de Marie-Anne Pierrette Paulze. Ella era la esposa del famoso Lavoisier, que fue el que nos puso el nombre que ahora tenemos.

- Quizás me interese. Dígame por qué es interesante Marie-Anne.

- Ella era una estrecha colaboradora de Lavoisier, él no sabía idiomas y ella le traducía la correspondencia, colaboraba en la redacción de informes, artículos, cartas... e incluso cuando murió decapitado Lavoisier, ella continuó escribiendo libros de química y realizando reuniones científicas en su casa. Tristemente, hasta hace bien poco, la Historia de la Ciencia solo le reconocía sus estupendos dibujos de laboratorios e instrumental. Cosas del machismo que por desgracia ustedes los humanos nunca han podido erradicar.

- Pues es verdad que es una historia interesante. Cuénteme más de Marie-Anna.

Oxígeno continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Oxígeno, bajó por la calle «Anfígenos» y paró en la siguiente casica.

 

Era el hogar de Azufre, el número 16 de aquel peculiar pueblo. Era peculiar por muchas cosas; por ejemplo, la numeración de las casas no iba por calles, como ocurre en nuestros pueblos y ciudades, en este pueblo cada casica tiene un número y ninguna casica tiene el mismo número aunque estén en calles distintas.

- ¿Hay alguien en casa?

- ¡Sí! ¿Qué hace usted aquí?

Azufre estaba irritado, no había levantado la mano y no entendía por qué aquel "intruso" le había molestado. El contador de historias, acostumbrado como estaba a salirse con la suya utilizando solo su fino pico, no se amedrantó y le dijo así:

- Azufre, amigo, no se sulfure. He pensado que quizás, siendo como es uno de los 12 que más tiempo llevan viviendo en este pueblo, tendrá historias antiguas que contarme. Siempre es agradable escuchar las viejas historias que atesoran nuestros mayores.

- La verdad es que puedo contarle historias desde mucho antes de nuestra era. Es agradable que alguien tan joven como usted se pare a escuchar las batallitas que yo pueda contar.

- Pues cuente, que yo le escucho.

- Mire usted, le voy a contar cosas de María la Judía, una científica que vivió unos 200 años antes de Cristo. No recuerdo bien las fechas, la memoria que a veces me falla, usted me entiende ¿no?

- Le entiendo, no se preocupe.

- Como le iba diciendo, María era una gran experimentadora, si hasta inventó "el baño María" que todavía usamos. ¡Jo! otra vez me he despistado, continuo. María también inventó el kerotakis, un aparato donde investigó los vapores que desprendíamos mis amigos de toda la vida y yo, esos con los que todavía me junto para jugar al dominó: Arsénico y Mercurio.

Azufre continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Azufre, continuó bajando por la calle «Anfígenos». Pero no había andando mucho, de hecho era la casa siguiente, cuando le llamó la atención el nombre del inquilino de la casica número 34: Selenio.

 

Aunque Selenio no le había dicho que pasará por allí, el contador de historias pensó: "seguro que tiene alguna historia, su nombre significa <<Resplandor de la Luna>> y la Luna en la mitología grecorromana era el símbolo de la mujer". Ni corto ni perezoso llamó a la puerta

- ¿Está Selenio?

- Yo soy. Creo que se ha equivocado, yo no he levantado la mano.

- No, no me he equivocado, he pensado que como su nombre es símbolo de la feminidad...

- No sé, no sé. Es cierto que mi nombre significa eso, pero me lo pusieron para distinguirme de mi vecino de más abajo, Teluro, que como seguro sabe significa Tierra. Por cierto, si lo que busca es ese tipo de asociación, sepa usted que Vanadio es la diosa de la feminidad en la mitología escandinava.

- No, la verdad es que no es eso lo que busco. Disculpe las molestias.

- Espere buen hombre, espere. Usted lo que quiere es que le cuente historias de mujeres que signifiquen algo para mí, y yo le puedo hablar de muchas de ellas.

- ¡Genial! Cuénteme, cuénteme.

- La verdad es que, como me pusieron de nombre <<Resplandor de la Luna>>, me he interesado mucho por la Astronomía. Y en la Historia de la Astronomía hay muchas mujeres. Por resaltar algunas de ellas tenemos a En'Heduana, que hacía calendarios en la Antigua Mesopotamia; a Aglaonike, que predecía eclipses en tiempos de los Griegos; a Hipatia de Alejandría, que fue la científica más grande de la antigüedad, astrónoma y matemática y que fue asesinada por hordas de descerebrados que odiaban el conocimiento; a Henrietta Swan Leavitt, que encontró la relación existente entre luminosidad y oscilación de luminosidad en unas estrellas determinadas, relación que sirvió para calcular cuán lejos estaban de nuestra galaxia las otras galaxias; a Jocelyn Bell, a la que injustamente no se le premió con el Nobel, dándoselo a su director de tesis, cuando fue ella la que encontró los púlsares...

- Pues, sí que conoces, sí que conoces. Háblame un poco más de Hipatia, por favor.

Selenio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Selenio, continuó bajando por la calle «Anfígenos». Pasó por delante de la casa de Teluro, recordando lo que le había dicho Selenio y llegó hasta la última casica de esta calle, la casica del Polonio, la número 84. La casica de polonio ya no estaba en el barrio «No Metal», la calle que empezó en ese barrio penetraba en un nuevo barrio, uno de los denominados «Metálicos».

 

Polonio era uno de los que había levantado la mano. En realidad la había levantado junto con Radio, Curio y Torio. El contador de historias había quedado con los cuatro en la casica de Polonio, ya que estaba cerca de la Plaza Mayor.

Curio y Torio vivían en el barrio «Metales. Tierras Raras», para más inri en la calle «Actínidos», la más alejada, sus casicas eran la número 96 y la número 90 respectivamente.

La casica de Radio estaba, más o menos, a la misma distancia de la plaza que la de Polonio, pero en la calle «Alcalino Terreos», del barrio «Metales Alcalinos y Alcalino Terreos», justo en el extremo opuesto del barrio «No Metales»

- ¿Se puede?

- Adelante -dijeron cuatro voces al unísono-. Siéntese, siéntese, nosotros le vamos a hablar de Marie Sklodowska-Curie.

- ¿Los cuatro?

- Pues claro, probablemente ha sido la mujer científica más importante de todos los tiempos, ¡si hasta tiene dos Premios Nobel! Siéntese, siéntese -me dijo Curio-. Mi nombre me lo pusieron en honor a ella y su marido, aunque ellos no me descubrieron. A los que sí descubrieron, trayéndolos a nuestro pueblecico muy periódico, fue a Polonio, al que le pusieron el nombre por la tierra natal de ella, y a Radio. Por otro lado, Torio le agradece a ambos que descubrieran algunos de sus superpoderes, Torio y todos nosotros somos radiactivos.

- Contadme más de Marie Skolodowska-Curie, contadme más.

Los cuatro continuaron contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con los cuatro, se puso a callejear por este nuevo barrio. Decidió seguir el consejo de "los forofos de Marie Skolodowska-Curie" y visitar a Aluminio.

 

Aluminio también había levantado la mano, pero el contador de historias no sabía por qué le habían recomendado que lo visitara. Aluminio tenía el número 13 en la puerta.

- Buenas. ¿Puedo pasar?. ¿Es usted Aluminio?

- Buenas. Le estaba esperando.

- Imagino. No tenía muy claro si iba a pasar o no, pero Polonio, Curio, Torio y Radio me han dicho que no dudará en venir a verle, me han dicho que también podría acercarme por casa de Boro.

- Jajaja… Ha hablado con los fundadores del Club de los Curie. Boro y yo también somos miembros. Jajaja… En realidad yo le iba a hablar de otras mujeres científicas, pero viniendo de donde viene… ¡Le hablaré de Irène Joliot-Curie!

- ¿Otra Curie? ¡No dejáis de sorprenderme!

- Irène era hija de Marie. También tiene un Premio Nobel, en su caso por sintetizar los primeros átomos radiactivos artificiales. ¿Adivina cómo lo logró? Ni más, ni menos, que lanzando contra mí, y contra mi amigo Boro, partículas alfa, es decir, ¡Helio sin electrones! uno de esos elementos del selecto barrio «Gases Nobles», jajaja...

- Iréne Joliot-Curie, Iréne Joliot-Curie… cuénteme más sobre ella, cuénteme más.

Aluminio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Aluminio, siguió paseando. Decidió que se iba a ir a dar una vuelta por el barrio «Metales de transición».

 

Al pasar por delante de la puerta de Mercurio, la número 80, se acordó de María la Judía. Como Mercurio había levantado la mano decidió entrar a ver si era de María la Judía de la que quería hablar.

- Hola.

- Hola.

- ¿Mercurio?

- Así es.

- Quería preguntarle si era de María la Judía de quien quería hablarme.

- María la Judía... ahora que lo dice algo recuerdo. La verdad es que tengo problemas de memoria. Yo en realidad quería hablarle de Marie Meurdrac. Pese a mis pérdidas de memoria, a ella la recuerdo porque tengo su libro en casa y lo leo de vez en cuando. Cuando preguntó usted por mujeres importantes para nosotros, yo pensé inmediatamente en la primera mujer que escribió un libro de química específicamente diseñado para mujeres "Química caritativa y fácil para mujeres". Era un encanto de mujer y tanto Antimonio como yo le estamos muy agradecidos porque nos dedicó un capítulo a nosotros.

- Pues cuénteme más de ese encanto de mujer. Cuénteme.

Mercurio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Al salir de la casica de Mercurio vio la casica de Oro y fue hacia ella.

 

La casica de Oro era el número 79, pero había puesto un gran 1 en el felpudo de la entrada. La puerta estaba cerrada, tocó el interfono y una cámara lo enfocó. Se abrió la puerta y pasó por un detector de metales. Todo muy raro, la verdad. Por cierto, la decoración era muy hortera: medallas, trofeos, monedas, lingotes...

- ¿Se puede?

- Claro que se puede, no ha visto que le he abierto la puerta blindada.

- Buenas, Oro ¿podría decirme qué mujeres han influido en su vida?

- Más bien soy yo el que ha influido en la de ellas. En la de ellas y en la de todos los seres humanos. Soy el más deseado, ha habido guerras por el deseo que sienten hacia mí. ¡Soy el Number One!

- Pues mire, le veo un poco tonto, creo que me voy a ir.

- Usted mismo. Yo creía que le interesaría oír hablar de probablemente la científica española más importante de la actualidad.

- Le escucho, pero déjese de pedanterías por favor.

- No lo puedo evitar, soy un metal noble, sabe usted. Ustedes los humanos siempre me han hecho sentir superior. ¡Es obvio que me lo tengo que creer! Le cuento. La científica de la que estoy dispuesto a hablarle es Margarita Salas, a la que engalané cuando le concedieron la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en el 2005. Margarita es bioquímica y trabajó con Severo Ochoa en Estados Unidos. Pertenece a la Real Academia de la Lengua Española, a la Academia de las Ciencias de Estados Unidos... Tiene múltiples premios pero seguro que él que más aprecia es la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

- Muy creído te lo tienes tú, muy creído. Pero siga contando, siga contando.

Oro continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Al salir de la casica de Oro estaba realmente cansado. Era un pedante y cansaba mucho oírle, aunque le gustó lo que le contó de Margarita Salas. Decidió ir a hablar con Meitnerio.

 

La casica de Meitnerio era la número 109 de este pueblecico tan particular. Estaba cerca de Oro y el contador de historias se "olía" que era una historia importante la que le esperaba.

- Se puede.

- Adelante. ¿Sabe por qué levanté la mano?

- No, no lo sé.

- Porque soy el único, de los descubiertos por una mujer, que tiene por nombre el nombre de su descubridora. Como sabrá, Curio no fue descubierto por Marie Skolodowska-Curie, se lo pusieron en su honor, pero no lo descubrió ella. A mí mi descubridora, Lisa Meitner, sí pudo ponerme su nombre.

- ¿Lisa Meitner? Hábleme sobre ella

- Resulta que Meitner me descubrió, pero no se le concedió el Nobel. Muchísimos científicos de su época, y también muchísimos historiadores de la Ciencia, consideran que es un evidente ejemplo de injusticia cometida sobre una mujer científica por los Premios Nobel. No es el único ejemplo, seguro que ya habrá escuchado otros.

- Después de todas las historias que se me están contando, no deja de sorprenderme que, pese al machismo de la sociedad, haya tantas mujeres científicas importantes. Me pregunto qué ocurriría, en todos los sentidos, si existiese más igualdad entre los dos sexos. Cuénteme más sobre Lisa Meitner, por favor.

Meitnerio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando Meitnerio terminó, el contador de historias continuó andando hacia la casica de Renio.

 

Como la puerta de Renio estaba abierta, la número 75, nuestro contador de historias se asomó.

- ¿Hay alguien en casa?

- Pase, pase, la casica es mía. Mi nombre es Renio y me lo puso Iva Eva Tacke. Ella, junto con su marido, me descubrieron hace unos 100 años. Era una chica impresionante. ¿Sabe usted que también fue la primera que "imagino" que los átomos podían sufrir fisión nuclear? Una chica impresionante, una chica impresionante...

- Pues no lo sabía. La verdad es que estoy escuchando muchas historias impresionantes.

- Mire usted, ella también descubrió el Tecnecio, y le puso de nombre Masurio, pero como no llegó a confirmarse su hallazgo al final no se le atribuyo el mérito.

Renio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Renio decidió visitar solo una casica más, la de Francio.

 

Llegó a la última casica de la calle «Alcalinos» del barrio «Metales alcalinos y alcalinoterreos», la número 87. Francio estaba esperándolo y lo recibió con un "bonjour"

- Hola, Francio. Cuénteme su historia.

- ¡Oh, monsieur! A mí me descubrió Marguerite Perey, una física francesa que fue la primera en formar parte de la Academia de Ciencias Francesa. Sin duda la primera debería haber sido Marie Sklodowska-Curie, pero cuando debería haber entrado la gente era muy puritana y ella no se ajustaba a los patrones del machismo de aquella época.

- Sí, ya me lo contaron en la casa de Polonio. Cuénteme algo de Marguerite Perey, que de ella nadie me ha hablado.

Francio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Francio decidió que ya no podía más.

 

El contador de historias otro día volvería y seguiría aprendiendo más.

Cuando abandonaba este pueblecico muy periódico pensó:

“Seguro que el primer contador de historias vuelve, seguro que yo volveré, seguro que otros nuevos contadores de historias volverán a este pueblecico muy periódico, ¡es una mina de historias que todavía está por explotar!”.

Y también pensó:

“Seguro que hay muchas más historias de mujeres pero, de momento, hoy me tendré que conformar”.

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Las posibilidades didácticas que le veo son varias:

· Por un lado existe una versión de solo lectura para los que solo les interese que sus alumnos lean (esa es la versión que has podido leer en este post). Descargar aquí

· Existe otra versión mucho más interesante. Es la diseñada para que se pueda completar el cuento entre todos los alumnos de una clase. Descargar aquí

Cada alumno (o grupo de alumnos) se encargaría de completar una parte.

Se les puede pasar una pequeña prueba después para ver si han aprendido algo (yo recomiendo un tipo test diseñado por los mismos alumnos -cada alumno prepara preguntas tipo test de la parte que le ha correspondido, 5 preguntas por ejemplo-).

· Por último existe una versión para yincanas. Es la que primero se me ocurrió y espero que guste porque quiero que se haga en el colegio de mis hijos. Descargar aquí (está versión es ligeramente distinta a las anteriores, ya que no existe visita número uno, cada uno de los grupos que participan en la yincana comienza en un puesto distinto, cada vez que acaban en un puesto avanzan al siguiente de un circuito cerrado preestablecido)

La idea  de la yincana es la que me parece más atractiva: se establecen distintos puestos donde se leerán partes del cuento (completado con las contribuciones de los alumnos) y a otros alumnos se les pregunta en cada puesto una batería de preguntas preparadas también por los alumnos responsables de esos puestos.

Pensemos, por ejemplo, que realizamos la yincana en un colegio:
Los alumnos de 6º pueden trabajar, tras la búsqueda de información de la científica, la redacción del cuento y la redacción de preguntas tipo verdadero/falso (preguntas que versarán sobre la parte que les ha tocado)
Por otro lado, también los de 6º montarán/desarrollarán la yincana con los de 2º, 3º y/o 4º.
El maestro de 6º podrá evaluar: la búsqueda de información, la redacción de texto y preguntas, el trato que dispensan a los alumnos de cursos inferiores y la gestión de su puesto.
El maestro de cursos inferiores podrá evaluar: el interés, el comportamiento, la atención...
Incluso, si nos ponemos espléndidos, podemos pedir a los alumnos que decoren los puestos.


En resumidas cuentas, si algo de lo que he colgado os es útil, usadlo.

 
Y no me quiero despedir sin darle las gracias nuevamente a Melli Toral, una gran profesora que comparte ideas y nos hace soñar a todos.
 
 

miércoles, 18 de enero de 2017

Aprovechad cualquier ocasión


Cualquier ocasión es buena.
El miércoles 18 de enero de 2017  estaba con mis alumnos a primera hora. Todavía no había empezado a nevar en Murcia capital.

- ¿Nevará profe?
- No sé. Lo que sé es que el sábado, mientras desayunaba antes de ver la charla de un gran divulgador (@QuimicaSociedad), estuve hablando con un padre que nos dijo "el miércoles nieva en Murcia capital" (¡acho pijo! lo mismo lo conocéis, era @ScientiaJMLN).
- ¿Nevará profe?
- Yo qué sé. Lo que sé es que hace un mes, cuando alertaron con varios días de antelación que iba a haber lluvias torrenciales en la región... ¡acertaron de pleno! También se predijeron las inundaciones que por desgracia sufrimos cuando vosotros estabais en el último curso del Cole.
- ¿Nevará profe?

La realidad es que son así de cansinos; buena gente pero... les interesa lo que les interesa; y por desgracia (sobre todo para ellos), lo que yo les explico pocas veces les interesa "de primeras".
Lo dicho, cualquier ocasión es buena. así que yo seguí con lo mío.
 
- Yo creo que sí nevará... aunque se me hace difícil imaginarlo. Pero, que a mí se me haga difícil imaginármelo es lo de menos, esta gente cada vez atina más. Es alucinante que con cinco días de antelación predigan lo que va a pasar, esta gente sabe de lo que habla.
- Ya veremos si nieva o no -me dice un alumno con recochineo-.
- Pero si nieva estarás de acuerdo conmigo que entienden sobre fenómenos atmosféricos ¿no?
- Sí, acepto que es alucinante... si finalmente se cumple, jajaja...

Veo una puerta que se abre y me tiro a la piscina. Al lío, cuando me reconocen que sería alucinante sigo con la conversación.

- Veamos, ¿sabéis otra cosa que dicen todos los meteorólogos que he oído, esos que nos asombran con sus predicciones?
- Dinos.
- Que lo de las avionetas es mentira. Que no se puede evitar que llueva.
- Pero las avionetas yo las he visto, profe.
- Olvídate un momento de que las has visto. Si esa gente que es capaz de predecir los fenómenos atmosféricos dice que es mentira, opino que será mentira ¿no?
- Pero...
- Espera. Déjame terminar. Si realmente fuera verdad solo podría ser por dos razones: 1) o los expertos no saben de lo que hablan; 2) o todos son unos corruptos. La primera razón quedaría descartada si finalmente nieva y la segunda, que queréis que os diga, se me hace difícil imaginar que todos los meteorólogos mientan conjuntamente.
- Las avionetas existen... y punto.

Ese argumento está fuertemente insertado en sus cabecitas.

- Estoy dispuesto incluso a creer que existen las avionetas, pero quizás es un timador que puede estar convenciendo a los que no quieren que llueva para que le paguen; piensa que lo normal en esta zona es que no llueva, así que da igual que se pasee o no con su avioneta ¡casi nunca lloverá! También he oído que algunas asociaciones de agricultores están mintiendo a los agricultores así, cuando no tienen agua para regar, no les critican a ellos; culpan a los seguros o a las grandes multinacionales agrarias, ¡la gente necesita culpar a alguien cuando las cosas no le van bien! Quizás los seguros y las grandes empresas sean culpables de algo, pero de que no llueva porque una avioneta se pasee... que sepáis que los expertos dicen que no.
- Pero ¿tú te crees que hay gente timando y engañando a los agricultores?
- Lo de menos es lo que yo crea, lo de menos es lo que crean los que no dejan de culpabilizar a las avionetas. Aquí, lo realmente importante, es que los que entienden dicen que eso es mentira; y yo no suelo llevarle la contraria a quien entiende... salvo que piense que me pueden estar engañando, y ya hemos dicho que eso no lo vemos razonable.
- Bueno. Seguro que no nevará. Pero si nieva quizás me tendré que plantear que lo de las avionetas no sea verdad.

Nota 1: Este post lo terminé de escribir a las 23:30 de ese mismo día. Llevaba 8 horas y media nevando sin parar. Al día siguiente (o el viernes, porque imaginaba que al día siguiente no irían muchos alumnos al I.E.S.) esperaba escuchar: "quizás no sea verdad lo de las avionetas, profe, quizás".

Nota 2: Quizás algún meteorólogo diga que las avionetas están siendo utilizadas para que no llueva en la zona de levante, yo no he escuchado a ninguno. Por lo que he oído, si alguno lo dijera sería a título particular y por lo tanto no tendría validez a nivel científico. Por último, decir que en público los meteorólogos dicen que NO hay evidencias de que lo de las avionetas sea verdad (una cuestión de corrección al hablar), aunque en privado me han comentado que dicen: ¡es mentira, poco más que añadir!

Saludos desde Puerto Lumbreras (Murcia). A 18 de enero de 2017.
 

miércoles, 12 de octubre de 2016

La colina de las tres vergüenzas: Calton Hill

#sinCiencia no hay futuro, miremos las lecciones que nos ofrece la historia

Quizás se debería llamar "La Ciencia que es capaz de transmitir un guía turístico en Edimburgo. Capítulo I" pero, como no creo que haga los otros cuatro "capítulos", he preferido el título que encabeza este post.
Antes de empezar, dejad que os ponga en antecedentes, no es por dar envidia, es para poneros en situación.
Mi familia viaja "a su aire": planificamos nuestras rutas, nos gusta conocer la gente a la que nos encontramos, disfrutamos de la gastronomía típica y nos gusta coger guías que nos amplíen la información de lo que estamos disfrutando.
Este verano hemos viajado con una familia amiga a Edimburgo. Estuvimos en castillos, museos... y en algunos cogimos audio guías. También disfrutamos de un par de rutas guiadas por la ciudad de Edimburgo organizadas por SANDEMANs NEW.

En una de ellas, "El lado oscuro (de Edimburgo)", me llevé la sorpresa de escuchar continuas referencias a la Ciencia. Creo que podría hacer hasta cinco post científicos. Los títulos serían algo parecido a:

· Los ladrones de cadáveres. Historia de la facultad de Medicina de Edimburgo.
· La peste negra en Edimburgo. Una ciudad subterránea que te sorprenderá.
· El puente maldito: North Bridge. Si crees determinadas cosas, puede ser que "sientas" que tus profecías se hacen realidad.
· La colina de las tres vergüenzas: Calton Hill. #sinCiencia no hay futuro, miremos las lecciones que nos ofrece la historia.
· Los muertos que reviven, ¡salvados por la campana!

David Guillen, nuestro guía.
(imagen sacada de su Facebook, también es fotógrafo)
Nuestro guía, David Guillen, uno de los 40.000 españoles censados en el Consulado de Edimburgo, nos pareció un gran "contador de historias". El recorrido incluía Old Town y Calton Hill, una de las colinas de Edimburgo.
Calton Hill, hace siglos, estaba situada fuera de la ciudad, era donde quemaban a las brujas. Para llegar pasamos North Bridge... ¡ya os podéis imaginar porque desde antiguo se cree que el puente está maldito!: los escoceses, con sus cementerios abiertos y su pasado/presente celta, tienen cantidad de historias "del más allá".
A lo que iba. En la colina, además de hablar de brujas, masonería, vistas de la ciudad, festival del fuego... nos dijo que él la denomina "la colina de las tres vergüenzas". En realidad, solo a uno de los tres monumentos se le conoce como "la vergüenza de Edimburgo", es al National Monument.
Os animo a que, después de leer el post, decidáis si está o no justificado añadirle la etiqueta "vergüenza" a un par de monumentos más. Por mi parte opino que, las "licencias poéticas", "adornar" las historias para así transmitir mejor la "esencia del mensaje", está justificado en actividades divulgativas como esta, siempre y cuando no se comentan errores de bulto (esta idea ya la desarrollé en otra entrada: ¿es necesario ser extremadamente riguroso siempre que divulguemos/enseñemos?).
Me despisto, vayamos por partes, y dejemos el National Monument para el último lugar.

Nelson's Monument:

Vista de Calton Hill, destaca Nelson's Monument
(imagen sacada de Wikipedia)
Es una torre con forma de telescopio erigida en honor al vicealmirante Nelson y ¡a la gran victoria alcanzada en la batalla de Trafalgar! Acabo de construirse en 1815 y está en el sitio más alto de Calton Hill. Sustituyó a un mástil que se usaba para la comunicación óptica entre Edimburgo y el estuario/fiordo del río Forth (donde están las zonas portuarias).
Nelson, herido de muerte en la batalla de Trafalgar (1805, costa de Cádiz, batalla contra la flota franco-española de Napoleón), es uno de los grandes héroes de guerra de Gran Bretaña (no solo por esta batalla, sino por un historial de servicios a la Marina Real Británica). Tanto es así que, en muchas ciudades del Reino Unido, se levantaron monumentos en su honor, monumentos que aun se pueden visitar en muchas de ellas (no todas han aguantado el paso de los tiempos; por ejemplo en 1966, en Dublín, el monumento fue la única víctima de una bomba del I.R.A.)
En la actualidad la torre alberga un pequeño museo sobre su vida, además se puede subir a la torre para disfrutar de las vistas.
Pero... ¿qué tiene que ver Nelson's Monument con la Ciencia? y ¿qué hay de vergonzoso en dicha torre? Vayamos por partes, pero adelanto qué, este caso, más que vergonzoso demuestra que quizás hay que pensarse las cosas antes de hacerlas.
Pongámonos en situación.
Desde los comienzos de la Civilización, uno de los problemas fue no poder medir bien el tiempo. Los relojes modernos tardaron en aparecer y al principio eran poco exactos y no estaban al alcance de cualquiera. Las comunidades, para poder "programar/convocar/celebrar" los actos sociales, usaban distintos recursos sonoros y visuales que avisaban de las horas cuando era necesario. ¡Acaso no recordamos las campanadas de las iglesias!
Este problema se transformaba en una cuestión de vida o muerte para los marineros en alta mar. Un marinero experimentado sabía exactamente en qué paralelo se encontraba; lo hacía observando el Sol o las estrellas. Otra cosa muy distinta era saber el meridiano. El problema se empezó a solucionar cuando los relojes fueron lo suficientemente precisos: en los barcos se ponían cronómetros sincronizados con las horas solares de determinados meridianos y, mirando los desfases que había entre el reloj y la "realidad solar", se sabía cuánto habíamos avanzado hacia el este o el oeste.
Imaginaos que sois pescadores en las Palmas de Gran Canaria, que sincronizáis vuestro reloj con la hora solar justo al mediodía y que salís a pescar. Imaginad una tormenta de varios días que "os marea" por todas las aguas de archipiélago canario y que unos días después se calma el temporal. Entonces observáis la altura del Sol al mediodía y sacáis exactamente cuál es la latitud, luego miráis vuestro reloj sincronizado y calculáis la longitud. Por ejemplo, si la latitud fuera la misma que la de Las Palmas de Gran Canaria y el reloj marcara las 11:52 significaría que nos hemos desplazado 2 grados al oeste, es decir, estaríamos entre La Palma, El Hierro y La Gomera.
Llegados a este punto no puedo dejar de recomendar "Longitud" de Dava Sobel, un libro donde explica cómo, el medir con exactitud el tiempo en alta mar, fue una cuestión de estado en aquellos tiempo.
Me despisto. Como decía, sincronizar los cronómetros marítimos era de suma importancia. Y para este fin, en 1829, se instaló la primera bola del tiempo en la ciudad de Portsmouth (diseñada por un capitán inglés). El sistema es simple, una gran bola de metal o madera caía justo a la hora convenida (según el país a las 12:00 o las 13:00); gracias a su diseño y a situarse en lugares de gran visibilidad, podía ser observada desde lejos (y sobre todo si usaban telescopios). La idea triunfó y se instalaron bolas del tiempo en muchísimas ciudades. ¿No os lo creéis? Cerrad los ojos y acordaros de la Puerta del Sol en Noche Vieja, ¿veis caer una bola para anunciar el Año Nuevo? (también podéis leer este post de Muxfin "La bola de la Puerta del Sol", a mí me encantó)
Volvamos a Calton Hill y a nuestra torre. En 1853 se instaló una bola del tiempo en lo alto de nuestra torre. Hasta aquí, todo correcto... salvo porque debido a las frecuentes nieblas que impedían su correcta visión, ocho años después se instauró un cañonazo a la misma hora desde el Castillo de Edimburgo (One O'Clock Gun, cañonazo que aun se sigue disparando a las 13:00 como atracción turística)
Ya, ya lo sé, no es que sea muy vergonzoso que la bola del tiempo necesitara en tan pocos años un "refuerzo" sonoro, pero recordar que lo de las tres vergüenzas era una licencia poética de nuestro guía.

Calton Hill Observatory:

Que Edimburgo tuviera un City Observatory (observatorio astronómico gestionado por la ciudad) es algo lógico y normal, pero que este se convirtiera durante algún tiempo en el Royal Observatory (observatorio astronómico, gestionado por Escocia como país, donde realizaban sus trabajos los astrónomos reales) fue una decisión más política que científica. ¡Ay! ¡qué cosas tienen estos políticos! se gastan los dineros en vacilar y agasajar al amigo (en la actualidad diríamos agasajar al votante o al que les da los "sobres"). Y lo peor es que se lo gastan sin pensar si ello es un despilfarro, despilfarro por no tener ni pies ni cabeza.
Centrémonos. La historia de este observatorio es interesante... pero no creo que a nadie le fastidie la lectura si adelanto el final: ¡poca astronomía observacional se pudo hacer! Seamos un poco lógicos. La colina está pegada a Edimburgo, luego hay contaminación lumínica, y las condiciones meteorológicas de la zona no son las más adecuadas: continuas nieblas procedentes del fiordo. En este caso, creo que nuestro guía si atinó al calificarlo como vergüenza, ¡es vergonzoso que los gestores normalmente no tengan en cuenta las certezas de la Ciencia y sí las emociones de sus votantes o las necesidades de sus financiadores!
A lo que íbamos. Su historia comienza como "el observatorio de Thomas Short".
Thomas Short era hermano de James Short, un edimburges matemático y óptico que hizo fortuna con la Ciencia (fabricante de telescopios y lentes de gran calidad, maestro de matemáticas de príncipes, miembro de la Royas Society y de la Real Academia Sueca de las Ciencias...). En 1776, Thomas, a la muerte de su hermano, regresó a Edimburgo con lentes e instrumentos. Su idea: montar un observatorio con fines comerciales.
A su llegada se enteró que había unos dineros reservados en la Universidad para hacer un observatorio, así que los convenció a ellos y a la ciudad (que cedió los terrenos) y se llegó a un acuerdo: ¡el observatorio no solo tendría fines comerciales, también populares y académicos!
Torre Gótica
(imagen sacada de Wikipedia)

Empezó la construcción del observatorio, pero el dinero se terminó después de edificar muy poco de lo inicialmente proyectado (solo una torre de las cuatro previstas). De todas formas, Short lo convirtió en su residencia hasta su muerte, en 1788. Después lo gestionó su familia hasta que alrededor de 1807 fue abandonado (volviendo la gestión a la ciudad).
Maria Theresa Short, hija de Thomas, en otra parte de Calton Hill, montó otro "observatorio". Este, a diferencia del anterior, solo tenía fines comerciales. En 1835 diseño la Camere Obscura, una cúpula donde mediante espejos reflectores se proyectan imágenes a tiempo real de la ciudad. En 1850 se desmanteló y en 1892 Patrick Geddes (pensador innovador en los campos de la planificación urbanística y educación) la instaló definitivamente en una torre próxima al Castillo de Edimburgo (Outlook Tower). En la actualidad la Camere Obscura puede ser visitada en ese emplazamiento; además, el edificio ofrece al visitante multitud de "sensaciones ópticas" (Hologramas, imágenes 3D...)
Yo no la visité, pero si alguien no sabe lo que es una cámara oscura recomiendo que la visite, ya que es una de las más antiguas del mundo. No insistí en ir porque ya había visto una en Portugal (en Tavira). Cuando la visité quedé fascinado con la calidad de la imagen lograda con óptica y nada más que óptica. Por cierto, también la he "fabricado" alguna vez para mis alumnos (sin lentes, proyectando en una pared y observando el mundo al revés): ¡quedan alucinados! Resumiendo, es algo que merece la pena ver (si queréis saber más, en España tenemos varias operativas, además la de Cádiz tiene un potente proyecto en internet llamado Cámara Oscura World -pincha y date una vuelta por su web, fliparás-)
Olvidémonos de los Short y sigamos con el observatorio astronómico, o mejor dicho, con la torre estilo gótica que se había construido. En 1812 fue entregada a la Edinburgh Astronomical Institution, que lo reabrió como observatorio popular. En 1818, esta institución empezó a construir, muy próximo al anterior, el Playfair Building con el fin de que se convertiría en un observatorio científico/académico.
En 1822, el Playfair Building se convertiría en el Royal Observatory, dependiendo pues su financiación del gobierno. Los fondos tardaron y no fue hasta 1831 cuando se completó la óptica del telescopio. En 1834, por fin, una astrónomo ocupó el puesto de Astronomer Royal for Scotland. Hubo un segundo astrónomo ocupando el mismo puesto pero, en 1888, renunció al puesto porque no se podían hacer buenas observaciones astronómicas debido a que el equipamiento se había quedado obsoleto, a la contaminación lumínica y a las contínuas nieblas. En 1896, el Royal Observatory se traslado a Blackford Hill y el Playfair Building de Calton Hill volvió a ser gestionado por la ciudad.
En 1898 se abrió nuevamente, con nueva instrumentación óptica, llamándolo City Observatory. Pero realmente la cosa no funcionó. Durante el siglo XX el City Observatory sufrió vandalismo, dejadez... Finalmente, en el 2009, la ciudad empezó a recuperar ese espacio con finalidades diversas (conferencias, exposiciones...) y se espera recupere alguna de las funciones astronómicas que antaño tuvo.
Pese a todo, alguna utilidad tuvieron los observatorios de Calton Hill. Una de ellas fue controlar los tránsitos de los objetos celestes y así poner los cronómetros en hora. Desde el observatorio (primero manualmente y después mediante cableado eléctrico) se controlaba la bola del tiempo y el cañonazo (en la actualidad, el cañonazo se dispara manualmente).
Lo dicho. Que se invirtieron mal muchos dineros públicos y privados por no pensar "con lógica".

Y, por fin, llegamos a la verdadera vergüenza nacional: National Monument

Yo diría que la historia de este monumento arranca en 1707; mejor dicho, no se puede entender sin conocer lo que ocurrió en Escocia siglos antes de que comenzara su construcción, en 1826.
Antes de 1707 Escocia era un país independiente de Inglaterra, con grandes lazos con Francia (tradicional enemigo de Inglaterra, lo que justificaba su alianza con ellos).
Un siglo antes, en 1603, se habían unificado los reinos de Inglaterra y Escocia (un solo rey para los dos países). Jacobo VI de Escocia pasó a ser también Jacobo I de Inglaterra. Jacobo ya era el Rey de Escocia cuando Isabel I de Inglaterra murió (está reina se negó a casarse y tener descendencia), y como María Estuardo, madre de Jacobo, era prima de Isabel, este fue coronado Rey por los ingleses. Por cierto, María fue condenada por Isabel a ser decapitada (esta gente es lo que se suele llamar "una familia bien avenida"). Me despisto.
En 1707 Inglaterra y Escocia se unieron definitivamente, se firmó el Acta de Unión. ¿Por qué? Escocia, en aquellos tiempos, estaba sumida en una gran crisis económica (el Proyecto Darién de expansión colonial había sido un fracaso) y para sobrevivir económicamente los dirigentes escoceses (no sin la oposición del pueblo llano) firmaron el acta. Por el otro lado, los ingleses eliminaban el permanente conflicto con Escocia y, de rebote, también eliminaban el poder de los católicos dentro de la isla. Para lograr la total integración, los ingleses acabaron con el sistema social de clanes que había en las highland escocesas (Highland Clearances) aprovechando los levantamientos jacobitas contra Inglaterra de la primera mitad del siglo XVIII.
Aunque los problemas económicos (y la conflictividad social) no se solucionaron hasta la mitad del XVIII, las bases para un fértil periodo de Cultura y Ciencia sí que estaban sentadas. ¡Y una de las bases fue la Iglesia Escocesa, que era calvinista y, por lo tanto, creía en la educación del pueblo!
National Monument
(imagen sacada de Wikipedia)
Pongámonos en situación: tenemos a Escocia terminando de superar conflictos sociales (los que sobrevivieron "aceptaban" la nueva organización social), a gente orgullosa de su historia (entre otras cosas por el maltrato impuesto por los ingleses contra sus sistemas sociales), a poderosos escoceses que siempre habían tenido fuertes lazos con Francia (que en esa época estaba en plena Ilustración), a una Escocia unida a Inglaterra políticamente hablando (que tenía una visión complementaria de la Ilustración) y a una institución poderosa deseando alfabetizar al pueblo ¿Qué creéis que paso? A mediados del XVIII Escocia tenía la menor tasa de analfabetismo de Europa (solo un 25%) y surgían pensadores y científicos por doquier. La recuperación económica surgió y la cultura floreció, incluso Edimburgo fue conocida como la "Atenas del Norte".
De esta época son David Hume (filósofo humanista), James Watt (inventor de la máquina de vapor, que impulsó la revolución industrial), Adam Smith (padre de la Economía)... Escocia generó grandes científicos y literatos durante los siglos XVIII y XIX (voy a ser práctico, copio y pego una frase de la Wikipedia que enumera a unos pocos más: "James Hutton, William Murdoch, James Clerk Maxwell, Lord Kelvin, William Rankine, Alexander Graham Bell y sir Walter Scott, entre otros").
Y ¿por qué es este monumento "la vergüenza nacional"? Veamos, el monumento se proyectó para que fuera idéntico al Partenón griego (no olvidemos el sobrenombre de Edimburgo de aquellos tiempos "la Atenas del norte"), pensaron levantarlo como homenaje a los escoceses caídos en las guerras contra Napoleón. En 1826 se comenzó su construcción, los políticos querían gastarse los dineros en grandes obras y según cuentan, cada columna era celebrada con una fiesta. En 1829, cuando se levantó la columna número 12 se quedaron sin dinero (¿quizás por tanta fiesta, quizás por corrupción, quizás...?). Los políticos de Edimburgo, además, en un alarde de orgullo "idiota" rechazaron el dinero de la, en aquella época, industrial y económicamente solvente Glasgow. El monumento quedó inconcluso.
Edimburgo en esos años perdió peso dentro de Escocía (en favor de Glasgow que al menos se industrializó). Escocia mantuvo la inercia por algunos años, siguió dando grandes figuras... pero esas ideas fueron tenidas en cuenta en otros países los científicos y pensadores emigraban. Poco a poco, el país abandonó su impulso cultural. Este monumento nos señala el punto de inflexión de lo que pudo ser y no fue.

Por cierto, este último monumento, y en cierto grado los otros dos monumentos anteriores, ¿os recuerda a alguna cosa que esté ocurriendo en la actualidad?
A nuestro guía le recuerda la actual historia de España: políticos sin fuste más preocupados por las apariencias y por el enriquecimiento, políticos que solo se preocupan por la Ciencia y la Cultura desde un punto de vista populista, políticos que abandonan a los jóvenes preparados no quedándoles otra posibilidad que irse a otra parte ¡a buscarse las habichuelas!
Os pedí qué, al terminar el post, juzgarais si es o no adecuado llamar a Calton Hill la colina de las tres vergüenzas. Reconozco que cuando profundicé en las historias de cada uno de los monumentos las cosas dejaron de ser blancas o negras: todo se llenó de matices grises. ¡Su versión de la historia sonaba más contundente escuchada en su boca, con los monumentos delante y sin tanta información como yo he ido buscando!

Quizás su versión de la historia era demasiado subjetiva pero... ¿qué esperáis de alguien que ha tenido que emigrar por la forma tan "idiota" que han tenido nuestros dirigentes de enfrentarse a la crisis económica? A saber, regalándole dineros a los bancos, buscando la desaparición de las clases medias con el ataque a los derechos de los trabajadores, quitándole dineros a la Educación y a la Ciencia, limitando la Sanidad y los Servicios Sociales, liquidando los dineros que habíamos guardado para nuestra jubilación, elevando los impuestos a la Cultura...
¡Sí! es verdad que puede ser una versión subjetiva de la historia. También es verdad que, como yo comparto la visión de que hemos afrontado la crisis de la peor manera posible, puedo estar siendo poco objetivo (sesgo endogrupal lo llaman los expertos). Pero voy a ser sincero, después de hacer el post y de analizar si soy o no subjetivo, creo que nuestro guía si acertó al cambiarle el nombre a la colina.

Creo que todos esos matices grises pueden despistarme e impedirme ver la realidad, creo que son árboles que podrían impedirme ver el bosque si no hubiera tenido la suerte de tener el guía que tuve. ¡Opino que si la Ciencia, la Investigación y el Desarrollo hubieran sido una prioridad para los políticos escoceses de aquellos tiempos a Escocia le hubiera ido mucho mejor en el siglo XIX y XX!

#SinCiencia, no hay futuro.
FIN

Por cierto, abajo tenéis los ENLACES de donde he sacado la información; yo no tenía ni idea de la historia de Escocia así que, si he cometido errores, agradecería las correcciones en los comentarios.
http://masedimburgo.com/2012/10/09/calton-hill/

ANOTACIÓN FINAL: Qué día tan bueno para terminar de escribirlo, ¡publicado el Día de la Hispanidad! ¿no te da que pensar?

martes, 19 de julio de 2016

Sobre comentar en otros posts y sobre divulgación a los conspiranoicos.

En este post recupero un comentario que hice en un genial post de @Pr3cog: “Divulgando en gris”.

La verdad es que esto de los comentarios en los blog tiene su miga.
Yo, deseo que se hagan comentarios en mis posts, los enriquecen y me ayudan a mejorar.
Ya que explícitamente en el blog pido que se comenten, intento agradecérselo a todo él que comenta ¡y desde luego los respondo (que como son pocos, la verdad, no me es difícil)!
Pero eso no quita que algunos se me pasen. Hace dos días localicé 2 comentarios en mi blog que no había leído, por supuesto los respondí. Por otro lado también me acordé de este comentario que ahora recupero.

Antes de nada dejadme decir algo más.
Tengo la percepción de que muchos de los que visitan nuestros posts no leen los comentarios. Es obvio que determinados post (o en determinados blogs) es imposible ¡mucha gente comenta! Pero en otros es muy fácil y aun así, creo que no se leen.
Además, he leído (y oído) a divulgadores quejarse de lo poco que se comentan los posts, que la interacción se basa en unas pequeñas conversaciones vía Twitter y que son contadas las interacciones más “profundas”. Yo añado que los comentarios generan menos interacción todavía (en el caso del que recupero hoy, ninguna). Es normal que piense eso, he dicho que creo que mucha gente no los lee.

Siendo mi opinión la que es: ¿por qué comento en los posts?
Yo comento un post si me gusta y si creo que mi punto de vista puede ser de alguna utilidad (eso incluye felicitar, cuestionar, puntualizar, proponer...). Me parece el sitio natural donde colocar mi comentario.

Pero, teniendo en cuenta lo que he dicho antes, parece poco razonable colocar algo que crees realmente importante en un comentario.  Cuando publicas en tu blog al menos sabes cuanta gente ha visitado el post, los comentarios los gestionas tú, las menciones y los retuits de la publi que tú montas son para lo que tú has escrito...

Resumiendo: si lo veo importante, algunos de mis comentarios los intentaré recuperar en forma de post. Pero no dejaré de hacerlos donde creo que es sitio natural: el post me indujo a escribirlo y además refleja mi punto de vista con relación a lo escrito en él.

Y ahora sí.

COMENTARIO INSERTADO EN DIVULGANDO EN GRIS de Sergio L. Palacios
(Recomiendo leer el post antes de leer el comentario)

Hola Sergio, desde hace algunos días tenía pensado un post, me parece que en vez de hacerlo voy a comentarlo por aquí.

Si he entendido bien, debunking es divulgar para convencer a los de la otra tribu (creo muy pertinente el comentario de @javierfpanadero cuando nos recuerda que no solo existe esa divulgación, aunque entiendo que no lo indiques en el post porque no va sobre otros tipos de divulgación).

Pues bien, dentro del debunking, opino que existen tres grandes enfoques de trabajo (obviamente mezclados unos con otros):

1ª Algunos divulgadores creen que ¡Si les explicamos bien los contenidos científicos les convenceremos!
Creo que esa línea es la primera que muchos “debunker” abrazan, y que antes o después la abandonan si lo que quieren es hacer debunking.
Divulgar contenidos tiene mucha utilidad para los de la propia tribu y para los de la zona gris (ni de una tribu ni de otra). Para los “grises” es preventiva, puede evitar que caigan en la zona oscura pero, para destruir el convencimiento previo que tienen los de la otra tribu, creo que no funciona.

2ª Otros opinan ¡Si les demostramos cómo los engañan (falacias) les convenceremos!
Creo que esta línea es la que muchos abrazan. Opino que es muy útil sobre todo para los de la zona gris y también para darle argumentos a los de la propia tribu, argumentos que les ayudan a sacar a otra gente de la zona gris y llevarla a la zona blanca.
Pero nuevamente creo que se ha demostrado que para los de la zona oscura tampoco es útil. Es más, creo que les hacemos volverse más oscuros y perversos, más irracionales… y no es de extrañar ¡se sienten atacados! De hecho, no lo neguemos, ¡les estamos atacando!
Entre la primera opción y la segunda, para los de la zona oscura, creo que es más correcta la primera, aunque obviamente no vale de nada porque antes debemos de “romper” su fe.

3ª Yo opino que ¡Si les demostramos que la mente es falible (sesgos cognitivos) quizás encuentren el camino!
Reconozco que soy muy porculero con lo de los sesgos (¿Es políticamente correcto “porculero”? ¿Está bien escrito?... A lo que iba).
Opino que es la que mejores resultados nos puede traer para el tema del debunking, al menos es la única con la que yo he logrado hacerles dudar y que me pregunten cuando les asalta la duda.
En realidad no les convencerás (y si lo intentas la estarás cagando). Lo que se pretende con esta vía de ataque es que los del territorio oscuro se hagan preguntas cuando se den cuenta de que TODAS LAS MENTES PUEDEN FALLAR y además que tengan confianza/amistad contigo para que te las hagan a ti (un corolario a lo anterior es que debemos de ser lo mas fidedignos posibles -es decir, intentar no mentir, exagerar, humillar... nunca-).
De esta forma, cuando te pregunten, tú les dirigirás para que ellos encuentren las respuestas (primero negativas a la pseudociencia y luego positivas a la Ciencia).

Resumiendo, creo que existen tres posturas para atacar el debunking, creo que todas son útiles, y creo que la más eficiente es la que carga las tintas en los sesgos cognitivos.


Un saludo y maravilloso post.