miércoles, 6 de septiembre de 2017

Unidad Formativa. Proyecto de Investigación


Me gusta una cosa que he incluido en mis programaciones los últimos dos años, es una Unidad Formativa que se llama Proyecto de Investigación (aunque debería de llamarse "Unidad Formativa on-line: Miniproyecto de investigación para la E.S.O.")

Mis pretensiones no son muy grandes. NO estoy hablando de enseñanza por descubrimiento o de proyectos totalmente dirigidos por los propios alumnos. Es un miniproyecto dirigido que intenta introducirles en ese mundillo.

Ojalá fueran menos alumnos y hubieran trabajado en muchos cursos de manera cooperativa y autónoma; ojalá pudiera dedicarle más tiempo a enseñarles a diseñar proyectos, a trabajar en grupo, a inculcarles que asombrarse con los "detalles" de la naturaleza debe de formar parte de su "día a día"... pero hay que seleccionar y priorizar y yo, de momento, este es el tiempo que he decidido dedicarles. Por otro lado opino que, en Educación, los experimentos con gaseosa: mejor empezar poco a poco e ir incorporando aquello que vas dominando y que vas viendo rentable por ser efectivo.

En resumidas cuentas, cada docente debe de buscar un equilibrio que se adapte a sus alumnos y a él. Yo, estos últimos dos años, en las clases de la E.S.O. estoy usando estos miniproyectos.
 

Este año el proyecto se llamaba: Los "bichitos" contaminan alimentos.

Se me ocurrió al constatar que, a veces, el tomate frito una vez abierto me aguanta mucho tiempo en el frigorífico y, a veces, se contamina rápidamente. Desde el principio tenía clara mi hipótesis "el tiempo que se tardaba en cerrar el bote mientras se usaba". Pensé que una forma de saberlo era realizar una investigación. Además, con los datos obtenidos, podría concienciar de la necesidad de cerrar rápido el bote a las personas que no lo hicieran.

La metodología del proyecto es la misma que diseñe el año pasado. El proyecto se desarrolla leyendo las indicaciones en el aula virtual y, una vez realizadas las actividades, se entregan también en esa plataforma.
Se trabaja en grupo y luego, para que demuestren que todos saben usar la plataforma web y que han participado en las actividades, se les ponen una serie de pruebas simples en el aula.

Con respecto a la evaluación decir que esta Unidad Formativa tiene el mismo peso que cualquier otra (por supuesto tiene incorporados los estándares de evaluación que le corresponden).

Este año considero que la actividad ha sido un éxito.
A algunos les ha motivado, a otros no, pero más de los que yo pensaba la han hecho más allá del aprobado. Desde luego creo que cumplía uno de los requisitos fundamentales de toda actividad docente: debe de despertar sus emociones para que haya mayor probabilidad de que se les "inserte" el contenido en su memoria (¿y qué emoción les despertó? ¡el asco! No podían soportar mirar los vasitos con el tomate frito "florecido", jajaja...).

Entre otros objetivos, esta actividad sirvió para que aprendieran a usar el aula virtual, para que leyeran "un experimento" de @Sonicando, para que se les quedara claro lo que era el control de variables y las hipótesis... Vamos, que me ha gustado mucho esta actividad.

Con respecto a los resultados alcanzados en la investigación decir que no han sido concluyentes. Aunque parece observarse que a más tiempo más vasos contaminados, no hay suficientes datos para realizar esa afirmación. También algunos grupos fracasaron estrepitosamente (por ejemplo, a un grupo se le ocurrió poner los vasitos a pleno sol y las muestras se deshidrataron), pero sacamos provecho de sus experimentos fallidos buscando explicaciones a lo que había pasado. Por otro lado, el vasico que había sido "meneado" con la cuchara chupada, siempre se contaminó.
 
Obviamente les intenté motivar cuando les planteé la investigación. Les dije lo que había observado en mi casa y ellos fueron dando ideas hasta que formularon la hipótesis. Con pequeñas pistas ellos también fueron los que diseñaron el experimento. Luego les di indicaciones de como lo debían de hacer para no caer en los errores que yo intuía podían cometer. También les presenté los resultados (en forma de fotos) de los ensayos previos que mi hija había realizado en mi casa.

 
El proceso general del experimento propuesto se lo resumí en el aula virtual (no olvidar que se había explicado en clase, que les había indicado donde tener cuidado y que ellos habían tomado notas):
· Vamos a poner tomate frito en vasicos, ¡en 30 vasicos!
· Cuatro los cerraremos inmediatamente, cuatro 5 minutos después, cuatro 10 minutos... así hasta 30 minutos (7x4=28). Los otros dos los vamos a contaminar, uno chupando la cucharilla y otro como tú quieras, esos se cerrarán inmediatamente (en el minuto cero).
· Después vamos a dejar los cultivos evolucionar, en unos 5 días empezaremos a ver los efectos y unos 8/10 días después habremos acabado.

Y por supuesto les puse actividades:


Solo una cosa más. El experimento en sí, me parece efectivo (simple, barato, obtienes resultados...) para entender el control de variables, de hecho me parece más efectivo que el clásico de las lentejas o que otros que salen en los libros. Lo digo por si a alguien le apetece probarlo ya que es fácil de adaptar a otros formatos.

Y nada más. Sugerencias y críticas para mejorar en los comentarios. Saludos

Esta composición resume parte del trabajo realizado por un grupo.

miércoles, 16 de agosto de 2017

La revista del avión... Croacia&Ciencia. Nº 1


Estoy montado en un avión de Croatia Airlines. El avión ha salido con tres o cuatro horas de retraso del aeropuerto del Prat. Desde el primer momento el piloto dio la cara y nos dijo que tenían que comprobar la seguridad. Ese proceder es digno de agradecer, así que ninguna queja pese a las muchas molestias.

Estoy en mi asiento y cojo la típica revista "turística" que siempre podemos encontrar en la parte posterior del respaldo del asiento delantero, es la segunda del 2017. Paso las hojas sin mucho interés, suelo leer algo sobre gastronomía o historia del país al que viajo, pero como mi nivel de inglés es el que es, en seguidas me suelo cansar y abandonar la lectura.

El caso es que ojeando el índice leo "Croatia in the centre of attention of word science". Voy a la página 95 y empiezo a leer. El artículo me emociona por varias razones y en el último párrafo se me saltan las lágrimas: 

"Our country is beautiful, and many visitors from all over the word have already been convinced of this. But, we inherited our natural beauties, and so this is not our merit, while our share in science is".

Mierda. Desearía vivir en un país en el que políticos y ciudadanos pensarán esto.

Vivo en un país donde quien gobierna reduce la inversión en Ciencia mientras los más ricos se hacen todavía más ricos, en un país en el que muchos investigadores han tenido que emigrar para poder seguir haciendo Ciencia, un país que apuesta por inyectar dinero público en el fútbol, los toros... y en otras cosas varías, un país que aumenta las ratios en las aulas mientras que se suben los sueldos de los políticos...

"España es un país precioso, con gente maravillosa, que no puede sentirse orgullosa de lo que está pasando y en el que muchos han perdido la esperanza"

Croatas, en este viaje he conocido a algunos compatriotas vuestros y he visitado parte de vuestro país (12 días, 2500 km en coche, 5 ciudades...). He disfrutado mucho. Creo que tenéis un país precioso y que muchos sois gente maravillosa. Además, creo que estáis ilusionados y esperanzados con vuestro futuro, y orgullosos de como lo estáis construyendo (y no lo digo solo por el artículo que leí, sino también por todo lo que vi). Croatas, si me permitís un consejo, elegid bien a quien os gobierna para que el futuro os sea propicio y la esperanza no os abandone.
Enlaces importantes:

· España pierde el mayor festival científico del mundo (Starmus)

 · Croacia invierte menos que España en Educación y en Investigación (Si los croatas son listos, y eligen bien quien los gobierne, esto cambiará)

Anotación final:

Llevo muchos años deseando escribir cuadernos de viaje. No pretendo que sean un diario, más bien una recogida de "vivencias" asociadas a la Ciencia.

Sí. Realmente cada vez que viajo encuentro momentos para hablar de Ciencia con mis hijos, para descubrir y aprender cosas de Ciencia, para meditar sobre la didáctica de la ciencia...

Siempre he deseado escribirlos porque pienso que me harían disfrutar por segunda vez de la experiencia vivida y, por supuesto, porque gracias a ello cuando pase el tiempo podré recordar, aunque alterado, aquello que viví.

No sé si este año lo conseguiré, ya que aunque otros años escribí "Lacolina de las tres vergüenzas: Calton Hill" o "Visitandola Catedral de Santiago. Ciencia en... ¿ciencia?", en la mayoría de las ocasiones mis deseos quedaron en meros borradores.

Pero, como bien dijo alguien más listo que yo: ¡el camino se hace al andar! Pues bien, las etapas previstas de "mi viaje Croacia&Ciencia" son:
La revista del avión... Croacia&Ciencia. Nº 1
La guerra es una mierda... pero algunos, por algunas cosas, merecen cierto reconocimiento. Nº 2
A la naturaleza me la respetas... Los límites del ser humano. Nº 3
La cultura, el cine... Y las noches estrelladas. Nº 4
El órgano del mar (y el saludo al Sol)... Armónicos (y postureo). Nº 5
Los espacios naturales protegidos... No hay otro camino. Nº 6
Otra moneda... Conversiones y más conversiones. Nº 7
Los polos... El porqué de las cosas. Nº 8
La farmacia... ¡Qué irracionalidad es la quimiofobia! Nº 9
La Bahía Azul... Visibilidad espectacular. Nº 10
Si se usa, se conserva... Construcciones romanas. Nº 11
Memorijalni centar Nikola Tesla... ¿Excéntrico y/o soberbio? Nº 12
Nuestra amiga y compañera de viaje... Google Maps. Nº 13
El avión y los oídos... Las diferencias de presión. Nº 14
Bitácora del viajero... Manipulando la realidad. Nº 15

viernes, 4 de agosto de 2017

"La cuchara menguante", quizás te sorprenda... quizás conozcas un nuevo "mundo"


"La cuchara menguante" es una colección de historias apasionantes: aventuras, obsesiones... relacionadas con la Química; siendo el hilo conductor "un paseo por la tabla periódica".

Si digo que quizás puede abrirte las puertas al mundo de la divulgación científica, no es solamente porque el libro sea bueno (de hecho, yo ni siquiera he empezando a leerlo), es porque en #TertuliasCiencia te ofrecemos leerlo con nosotros.

Pero ¿qué es #TertuliasCiencia?

Yo lo definiría como un club de lectura de obras de divulgación científica. Esta es la sexta edición y funciona de manera muy simple... alguien (puedes ser tú) resume un capítulo y el resto comentamos lo que nos ha parecido el capítulo y realizamos preguntas por si alguien sabe las respuestas.

Lo especial de esta edición es que hemos pensado anunciar el libro un par de meses antes de comenzar con los resúmenes, hemos pensado que quizás, si no eres un lector habitual de divulgación científica, puede resultarte más ameno leer durante el verano... ¡leer sin prisas!

Pero tampoco te dejamos solo. Si durante la lectura de este verano te surgen dudas puedes preguntar por Twitter a algunos de los que suelen participar en el proyecto (@estapillao, @ConxiSole, @gsprsm, @jlmgarvayo, @Acc_science, @guardiolajavi, @CristinaSopena1, @2qblog... pero seguro que otros muchos te contestarán también).

Por supuesto, si eres de los que leen habitualmente divulgación científica, también estás invitado. Pero en este post me quiero dirigir sobre todo a aquellos que alguna vez se han planteado leer divulgación científica y necesitan un empujoncico para entrar en este mundillo.

No voy a ser más pesado, creo que ha quedado claro:

ESTAÍS TODOS INVITADOS A LA SEXTA EDICIÓN DE #TERTULIASCIENCIA.


 
Nota 1: si creéis que a alguien le puede interesar la idea, hacédsela llegar.

Nota 2: si necesitáis el libro haced un búsqueda por Google, os aparecerán varías formas de conseguirlo.

domingo, 2 de julio de 2017

Celsius-Kelvin, Kelvin-Celsius.


(Reflexiones para 1º E.S.O; bueno, quizás mejor para 2º E.S.O... aunque, si me apuras, también 3º E.S.O.)

Soy profesor de Ciencias y me pregunto ¿por qué explicarles las dichosas formulicas de kelvin y Celsius cuando los alumnos todavía no controlan el álgebra?

No es una queja hacia mis compañeros matemáticos, pero la realidad es que a muchos alumnos les cuestan algunos contenidos matemáticos. Quizás hagan bien los exámenes pero, como no interiorizan, olvidan los conceptos y mezclan los algoritmos. Entre esos problemas puedo destacar: el cálculo entre positivos y negativos, el concepto de proporcionalidad, el cálculo entre números fraccionarios, el álgebra...


Por eso, frente a esta realidad, soy reticente a usar esas formulicas. Muchos diréis "les pones las dos famosas fórmulas y que sea un simple ejercicio de cálculo numérico" (digo DOS porque si le das UNA la cosa se complica, hay que resolver una ecuación). Analicemos esta idea. Lo primero es plantearse ¿se las doy en el examen o que las memoricen?

· Si les pido que las memoricen, como son tan parecidas, LAS MEZCLAN EN SUS CABECICAS (unas letras se transforman en otras, unos símbolos en otros...) ¡Un desastre!

· Si se las doy en el examen, entre otras cosas, pierden interés por comprenderlas... ¡un desastre!


Algunos pensaréis, ¡tienes que darlas, porque tienes que ayudar a desarrollar las competencias matemáticas! De acuerdo, tengo que ponerles cálculos sencillos equivalentes a lo que han visto en matemáticas, pero... ¡es necesario hacerlo con en todos mis contenidos!

Me explico. Es importante que sepan "resolver" una fórmula, por lo tanto, después de una serie de ejercicios, en el examen les pondré ºF=1'8·ºC+32 y les pediré cambios entre Celsius-Fahrenheit (para Fahrenheit-Celsius preguntaré a mis compañeros de matemáticas si es mejor ponerles ºC=(ºF-32)/1'8 o que despejen de la fórmula anterior, obviamente dependerá del nivel educativo y de las características del grupo).

¡Vaya una tontería! Pensaréis algunos.

No creo. Quizás los grados Fahrenheit no los tengan que estudiar en esos niveles, pero yo los he puesto para desarrollar la competencia matemática, le pongo la fórmula matemática en los ejercicios (y en el examen) y aprovecho para explicar algo de Historia de la Ciencia. ¡No! no creo que sea una tontería, y tampoco creo que se líen (obviamente lo explico como anexo y solo lo utilizan para esos ejercicios de cambios de unidades, jamás lo introduciría en un problema)


Volvamos al asunto principal del post, ¿por qué no enseñarles otra forma de hacer el cambio de unidades Celsius-Kelvin? Yo opino que puede ser pertinente y de hecho desde hace algunos años estoy muy contento con los resultados que obtienen mis alumnos.


Mi explicación comienza explicando que la temperatura es el grado de movimiento medio que tienen un conjunto de partículas. Esa definición no tiene sentido si antes no han interiorizado (es decir se ha explicado, entendido y trabajado) la teoría cinético-corpuscular (la materia está constituida por corpúsculos materiales que siempre están en movimiento, según el movimiento tenemos...).

Continúo razonando con ellos así aparece de forma natural el concepto de cero absoluto de temperaturas (temperatura a la que no existiría movimiento corpuscular).

El -273 ºC (en realidad es más correcto -273'15 ºC, pero se prefiere aproximar) lo deducen de las gráficas T-P y T-V de gases (obviamente se les avisa que esa deducción necesitaría de muchas puntualizaciones). Y entonces les explico que los científicos, por razones obvias, prefieren una escala que tenga el 0 en ese punto. Les indico que al final el Sistema Métrico Internacional (S.I.) decidió usar la escala Kelvin (-273 ºC= 0 K) que además tiene el "tamaño de grado" idéntico a la antigua escala Celsius (escala basada en el punto de congelación y el punto de ebullición del agua a 1 atm.).

Por cierto, si nos dan pié los alumnos, podemos contarles muchas curiosidades sobre las tres escalas que he nombrado, algunas de ellas las podéis encontrar aquí (post de José Antonio).


Teniendo todo lo anterior claro, dibujo dos termómetros en la pizarra comparando ambas escalas (imagen muy repetida en todos los libros de texto).



A la izquierda está el termómetro que medirá en grados Celsius, a la derecha el Kelvin (obsérvese que el orden es el que aparecería si pusiéramos una línea del tiempo, este dato es útil como regla nemotécnica). Al dibujarlas de esta forma se observa que los cambios de unidades se logran sumando 273 o restando 273 siguiendo las reglas que se usan en las rectas numéricas que se usan en matemáticas (si sumas te desplazas hacia la derecha y si restas te desplazas hacia la izquierda). Al final queda en la pizarra una cosa como la siguiente:


He observado que siguiendo ese esquema de explicación los alumnos retienen mucho mejor el cambio de unidades y el concepto de cero absoluto.

Solo me queda animaros a que lo utilicéis y mejoréis, pero también os animo a que lo critiquéis porque, aunque lo estoy utilizando en los últimos años para ciertos niveles, lo mismo es un error utilizarlo.


Nota 1: Este post viene de otro que escribí hace tiempo y tenía ganas de actualizar Celsius-Kelvin, Kelvin-Celsius. Tanto monta, monta tanto. Aprovechando que se está celebrando la Edición 8.5 del Carnaval de Matemáticas (organizada por @SantiGarciaCC en Raíz de 2), me he animado.

Necesitaba actualizarlo porque, aunque la idea es muy parecida, he simplificado mucho la resolución (antes resolvía de manera lógica entre las escalas de temperatura, ahora propongo que se alcancen las soluciones de manera mecánica). Si queréis ver los vídeos donde explicaba la resolución lógica pasad por el enlace que he puesto antes.


Nota 2: Para explicar todo esto, es indispensable que los alumnos entiendan las representaciones gráficas y "controlen" el cálculo entre positivos y negativos. Como he indicado en el cuerpo del post, también es indispensable que hayan interiorizado la teoría cinético-corpuscular.

jueves, 11 de mayo de 2017

Papá ¿por qué me parezco en parte a ti y en parte a la mamá?

Hace unos días mi hijo (8 años) me preguntó, ¿por qué dice la hermana que soy la mitad como tú y la mitad como la mamá?

Mi hijo sabe algo sobre reproducción. Su pregunta no iba sobre eso. Iba sobre por qué él se parecía en parte a uno y en parte a otro. Cómo íbamos en el coche tenía unos 20 minutos de autovía para explicárselo. Esto es lo que hice.

Lo primero, planificarme. Es algo que hago también en clase, cuando me preguntan algo me "callo" un momento y planifico lo que quiero contar. El proceso suele ser autopreguntarme algunas cosas y, según me autorresponda, tomo un camino u otro.
1) ¿Qué sabe mi hijo? Y me respondí que comprende la nutrición y que dos o tres veces hemos hablado de la reproducción.

2) ¿En qué orden le explico los contenidos? Decidí explicar tres cosas (una detrás de otra):

a- Recordarle lo que sabe de nutrición, dejarle claro que una de las razones de la nutrición es tener las piezas para "autofabricarnos". Acto seguido explicarle que, como es lógico, esas fabricaciones siguen unas instrucciones, y que esas instrucciones están contenidas en algo que llamamos ADN. Añadí que lo curioso es que, a diferencia de IKEA, hay dos manuales y que, para cada "cosa" que fabrica nuestro cuerpo, consultamos dos instrucciones (como es lógico para unas "cosas" se tiene en cuenta la instrucción de un manual, para otras la del otro manual y para otras una mezcla de los dos manuales).

b- Recordarle que su cuerpo está formado por células (eso ya se lo había nombrado, pero no le había hablado de su funcionamiento, especialización...). A lo que iba. Explicarle que esas células son como pequeños grupos de trabajo que abren los libros de instrucciones por distintos sitios y que por ello se dedican en parte a distintas cosas (aunque también hacen muchas cosas de igual forma). Lo siguiente era decirle que todas las células vienen de una primera célula, que esa primera célula hacía copia de esos dos libros de instrucciones y luego de esa célula salían dos, cada una de ellas con su propia copia de esas instrucciones duplicadas.

c- Recordarle como le había explicado la reproducción: dos cosas (espermatozoide y óvulo) que ponían papá y mamá y que al juntarse formaban la primera célula que había nombrado antes.

3) Por último decidí preguntarle ¿qué tendrá ese espermatozoide y ese óvulo para dar esa primera célula con dos libros de instrucciones?


Entramos en la autovía y me puse a explicar.


Con respecto al primer bloque de contenidos (2.a) ningún problema.
Le recordé el ejemplo del pelo porque es "potente": tú comes alimentos, en el sistema digestivo se destruyen y transforman en nutrientes (pequeños pedacitos que pueden pasar a tu sangre); los nutrientes se distribuyen por todo tu cuerpo y, por ejemplo, en tu cabeza se usan para "fabricar" el pelo cuando se unen unos con otros.

Era el momento de empezar a explicar: pues bien el pelo se fabrica porque hay unas instrucciones que se siguen, si no existieran estas instrucciones no se podría fabricar siempre el mismo tipo de pelo.

Después le introduje la idea de los dos manuelas de instrucciones y todo encajó.

Incluso me gustaron algunas dudas que le surgieron. Sus preguntas me dieron pie para hablar de varias cosas más; desde que muchos abortos naturales son consecuencia del no "llegar" a acuerdos entre instrucciones distintas (mi hijo pregunta muchas veces sobre los abortos porque no llega a entender bien que no todos los embarazos llegan a buen puerto, cosa que sabe que ocurre) hasta el concepto de selección natural (obviamente sin profundidad y sin denominarlo así).
 

Con respecto al segundo bloque (2.b) en seguidas me di cuenta de que no entendía el concepto de célula como "unidad fundamental de la vida".
Pensé que una buena forma de explicarlo era relacionarlo con algo que él conocía (hacer otro símil, igual que lo era lo de los libros de instrucciones). Me decidí por el siguiente: el cuerpo es como un colegio, el colegio ("el cuerpo entero") está formado por clases ("células") donde hay alumnos/profesores ("orgánulos"), piezas para fabricar cosas ("nutrientes") y libros ("ADN"); le dije que: en cada clase se utiliza una parte de esos libros, pero imagina que en todas hay los mismos y que todas las clases trabajando coordinadamente son capaces de hacer una gran actividad (me valió como ejemplo lo de los vídeos de "se buscan valientes", que hicieron juntos todo el colegio hace poco).

Después le comenté que todas las células venían una primera célula que tenía los dos libros de instrucciones. Que cuando se multiplicaba fabrica libros de instrucciones idénticos en las células hijas.

Sorprendentemente me preguntó qué pasaba si se equivocaban al "fotocopiar" los libros de instrucciones. Le comenté que a veces, cuando eso pasaba, podía aparecer cáncer, palabra que por desgracia también conoce.

Lo entendió todo y continué.

 
Ya solo me quedaba recordarle el tercer bloque (2.c). Ninguna novedad que añadir aquí.


Y vino el momento definitivo, el momento en el que te enteras si realmente ha entendido algo: ¿qué tendrá ese espermatozoide y ese óvulo para dar esa primera célula con dos libros de instrucciones? Contestó a la pregunta diciendo que cada uno de nosotros (papá y mamá) ponía uno de los libros de instrucciones, pero acto seguido me dijo que entonces papá y mamá fabricaban juntos la clase. Le dije que no, que la madre ponía la clase y todo lo demás y que el padre solo ponía el libro de instrucciones. Estábamos llegando a destino y cortamos la conversación.
 

Poco más que contaros. Bueno sí, una cosa más. Sea a lo que sea a lo que te dedicas, si tienes hijos hazle caso, ¡explícale cosas de las que tú sabes! Y hazlo cuando tienen esas edades (aunque sea más cansado) porque después pasará de ti cuando le hables: ADOLESCENCIA CREO QUE LO LLAMAN.

martes, 2 de mayo de 2017

Algunos días siento que pierdo la ESPERANZA

No sé, quizás no sea como yo me estoy imaginando, pero después del "Día del Trabajador", de leer lo de los trabajadores en cocinas de restaurantes de alto postín, de saber que muchos han emigrado porque no le ven futuro a quedarse en España... esta noticia "Un murciano muy grave por una meningitis en Guinea necesita ayuda para regresar" me ha afectado.

Actualización: al día siguiente de escribir este post... "Muere el joven de Puente Tocinos que sufrió meningitis en Guinea", mi más sinceras condolencias a familiares y amigos. No sé que más puedo decir. Quizás borre este post.
Por cierto, en la noticia pone que el Ayuntamiento ha ofrecido ayuda para repatriar los restos, me alegra que la Administración ofrezca algo de CONSUELO, aunque será imposible consolar a esta familia en estos momentos.

En este blog siempre escribo de Ciencia y/o de Educación, soy incapaz de mirar estas noticias de otra manera. Creo que el Estado debe de garantizar la ESPERANZA a cualquiera de sus miembros, además creo que no es algo altruista, es algo que garantiza la Paz Social. Algunos intentan alcanzar estos preceptos (creo que recogidos de alguna forma en la Constitución Española) desde una perspectiva de "derechas", otros de "centro" y otros de "izquierdas", pero todos desean lograrlo ¡al menos todos dicen que comparten esos ideales!

El caso es que este joven estudió en Puente Tocinos (pedanía del Ayuntamiento de Murcia), imagino que como las cosas aquí están difíciles, emigró donde creía que tendría más posibilidades. Por la noticia me parece entender que estaba logrando construirse un futuro en Guinea, pero la "mala suerte" hicieron que cayera enfermo.

Ese joven podría haber sido alumno mío, podría haber sido amigo de mis hijos, incluso podría haber sido mi hijo. Si emigró porque en España no veía posible encontrar un futuro digno, creo que de alguna forma le hemos fallado (a él y a tantos otros que se han tenido que ir, no porque quisieran, sino porque España no les ofrecía ESPERANZA).
 
Creo que los que manejan los dineros (dineros que gastan en cosas que muchas veces no soy capaz de entender) y hacen las leyes (leyes que justifican en algunas ocasiones cosas que no soy capaz de comprender) deberían de plantearse echar una mano en estos casos. Pero es solo mi opinión; la opinión de un profesor que cree que debe de haber posibilidades de un trabajo digno en España para sus alumnos; la opinión de un profe que no entiende como en su país, los ricos cada vez son más ricos, los pobres más pobres y la clase media tiende a desaparecer (pasando a pobre), y todo ello pese a que en la Constitución creo que se habla de repartir las riquezas para garantizar oportunidades.

Afirmo y pregunto. Podría ser el hijo de cualquiera de nosotros ¿no debería la Administración de implicarse en asuntos como este?

Nota final: seguro que muchos encontráis contraargumentos para justificar argumentos contrarios a los expuesto aquí, pero yo tengo alumnos y soy incapaz de razonar porque "siento" que desaparecen las oportunidades que antes tenían (becas, precios asumibles en la Universidad, trabajos dignos...). Por cierto, también soy padre, y me preocupa mucho que el mundo en el que mis hijos van a vivir tenga menos posibilidades que él que me ofrecieron mis padres.

jueves, 27 de abril de 2017

Kareishu, el "concepto científico" que me ayuda a transmitir el respeto a los mayores.

 
Hace tiempo que tenía pensado escribir cómo explico muchas cosas asociadas al concepto "personas mayores" (pero mayores, mayores... viejos los llaman algunos) a los adolescentes de mis clases; por determinadas razones personales ha llegado el momento. Desde hace años lo introduzco cuando explico la función de relación (en concreto cuando hablo de los órganos de los sentidos).
 
¿Por qué es tan importante hablar sobre las personas mayores en una clase de Ciencias? Eso es otro tema, en este post no lo voy a explicar; espero que vosotros mismos lo entendáis después de leerlo. Además, desde mi punto de vista, programas como #L6Noctogesabios, debates como él que se montó en twitter sobre alimentación en personas mayores, tweets recordando que nuestros mayores jamás hubieran dejado de vacunarnos (leed hilo y respuestas, por @DaniEPAP), divulgadores hablando del alzhéimer (leed hilo y respuestas, por @Ununcuadio)... justifican sobradamente este post. Empecemos.
 
 
Tengo la impresión de que los adolescentes no entienden a las personas mayores. Para ser sincero, yo tampoco las entendía a su edad. Sin embargo, cada vez soy más viejo... ¡cada vez las entiendo más!
 
También tengo la impresión de que no los valoran lo suficiente, yo tampoco lo hacía a su edad. Por suerte, creo que hace tiempo empecé a valorarlos, aunque seguro que empecé demasiado tarde porque ¡un solo día de retraso, ya es demasiado tarde!
 
Seamos claros. La muerte le llega a todo el mundo, y esto es una realidad muy dura a la que nos enfrentamos cuando nuestros seres queridos mueren. La muerte, si llega sin avisar, nos enfrenta a una desolación total. En cambio, si llega tras un lento declive, puede o no ser traumática. Opino que, una de las variables que marcarán cómo nos enfrentamos a ese momento, será sí has o no saldado unas hipotéticas "cuentas" que nos autoimponemos y que ni mucho menos son iguales para unos u otros (en cosas como esta, solo los más "nazis" se atreven a decir lo que la gente debe sentir).
Lo que es indudable, es que es una gran suerte NO sentir que tienes grandes deudas pendientes cuando a tus mayores les llega el momento de partir. Como profesor deseo que mis alumnos no tengan deudas pendientes si, por desgracia, tienen que vivir ese momento (algo que suele suceder con más frecuencia de la que os podéis imaginar, pensad que tenemos de media unos 250 alumnos al año). Por estas razones, les explico "cosas" que pueden acelerar el reconocimiento que, sin duda, merecen sus mayores: ¡intento que los miren con los mejores ojos posibles!
 
Esta intención siempre la he tenido presente, pero desde hace unos años, a consecuencia de una "fea" pregunta que me hicieron en clase, la tengo "insertada" en el currículo (aunque eso no quita para que la trate cada vez que surja la oportunidad). Cuando el alumno preguntó, no lo hizo con afán de humillar, no había maldad en su pregunta; posiblemente no se había atrevido a verbalizarla nunca, probablemente le reconcomía por dentro. A veces los alumnos son unos bestias hablando, tened en cuenta que no todas las familias tienen las mismas formas y costumbres; creedme si os digo que alguno de vosotros os echaríais las manos a la cabeza si oyerais cosas de las que dicen... ¡yo no lo hago! Considero que es una gran suerte que los alumnos me hagan preguntas, aunque sean incorrectas, así tengo la oportunidad de contestarles y de intentar reconducirlas a un lenguaje más adecuado.
 
Me despisto. Continúo. Estaba yo dando clase, estaba yo explicando cosillas sobre la higiene, cuando un alumno me preguntó: ¿por qué los viejos echan esa peste? Para mi sorpresa, aunque la mayoría de los alumnos le dijeron ¡pero qué salvaje eres! muchos tenían la misma duda y querían conocer la respuesta. Se abrió un pequeño debate entre ellos y se añadieron dos o tres preguntas, todas ellas variantes de la misma cuestión.
Los dejé divagar un poco y después comencé a explicar. Lo primero que hice fue decirle que esa no era forma de preguntar, que debía cuidar el lenguaje si no quería tener más de un problema. Después, como ya había explicado los órganos de los sentidos, les recordé cosas que les había explicado y empecé a ampliar la información. Lo primero es conocer los hechos y luego contestarles las preguntas.
 
El caso es que yo ya me había hecho esa misma pregunta. Había observado que no era solo una cuestión de “malos hábitos”, porque había visto como algunas personas que no habían tenido ese problema en otra etapa de su vida, con la edad, sí que lo tenían. Dándole vueltas había llegado a la conclusión de que lo realmente problemático era que perdían sensibilidad en sus órganos sensitivos. Obviamente, una persona que no ve bien, que su piel es menos sensible al tacto y que no percibe los olores tan bien como antes, tiene muchas papeletas para no asearse adecuadamente, ¡no porque no quiere, sino porque no puede!
 
Creo que lo comprendieron porque, verles la cara cuando comprenden que han juzgado erróneamente una situación, es algo sorprendente (sobre todo si sus anteriores pensamientos les habían impedido disfrutar plenamente de la compañía de, por ejemplo, sus abuelos). Añadí que seguramente olerían distinto a nosotros, porque su piel tendría una química diferente, pero que yo en el fondo creía que la razón fundamental era la higiene defectuosa por la pérdida de facultades.
 
Este post quedaría cojo sin comprobar, por encima, si mis hipótesis son más o menos correctas. Por ello he hecho una consulta rápida por internet y he hablado con algunos profesores amigos por las redes sociales.
En primer lugar he buscado como degeneran los órganos de los sentidos con la edad, encontré la web MedlinePlus, dependiente de la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU. En dicha web estaba el artículo “Cambios en los sentidos con la edad” (https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/004013.htm) donde pude leer que con la edad, el ojo pierde capacidad para enfocar, le puede salir cataratas, degenera la macula, en algunas ocasiones se desprende la retina... el olfato pierde terminaciones nerviosas y también cantidad de moco (también leí algo que no sabía, que los mocos nos ayuda a oler porque retiene los olores en la nariz)... y el tacto se ve disminuido porque las terminaciones nerviosas “se riegan” con mayor dificultad debido a que disminuye el flujo sanguíneo...
En segundo lugar he buscado como cambia el olor corporal con la edad. He encontrado un artículo en ABC.es (http://www.abc.es/20120531/ciencia/abci-mayores-olor-corporal-201205302147.html) que hablaba de un estudio publicado en PloS ONE, dicho estudio llegaba a la conclusión de que las personas mayores huelen menos y de manera menos desagradable que otros grupos de personas. En él se habla mucho de la química de la piel, pero lo interesante desde el punto de vista de este post es que “ese olor de los viejos”, que tiene hasta nombre en Japón (“kareishu”), no es sentido como desagradable.
Y en tercer lugar pregunté a unos compañeros (@estapillao, @margaritatm, @juanamariabio y @Mellitoral) que opinaban sobre el asunto. Agradezco las respuestas que me dieron.
 
Resumiendo. Desde aquel año:
1) Cuando explico los órganos de los sentidos introduzco su degeneración con la edad.
2) Fuerzo, si los alumnos están receptivos, que salga el tema del olor corporal de los mayores; les remito a aquella pregunta que me hicieron.
3) Intento generar comprensión hacia ellos y les indico que en muchas ocasiones ni siquiera ellos son conscientes de su higiene defectuosa.
4) Les explico cómo, sutilmente, podrían explicarles que deben de extremar la higiene (corporal, alimentaria y en el hogar). Les indico que deberían de "inducirles" a que sean conscientes de que podrían haber perdido facultades para realizarlas efectivamente.
En una palabra, intento generar EMPATIA hacia ellos.
 
Nota: el olor sale en otras muchas ocasiones en las clases de Ciencia: los distintos olores de las personas según sus tipos de piel, los olores "desbordados" de los adolescentes... Normalmente, para cada una de esas ocasiones, tengo "automatizadas" una serie de explicaciones que intentan generar empatía en vez de enfrentamientos. Obviamente, a veces el olor es debido a una falta de higiene consciente y evitable, en esas ocasiones lo que busco es un mensaje efectivo, sin humillaciones pero sin "tolerancia".
 
Ya me he despistado otra vez. Volvemos a lo nuestro. Volvemos con nuestros queridos mayores.
Cuando les explico todo esto, siempre añado algo más. Les cuento que sus mayores sin duda desaparecerán antes de lo que piensan y que, aunque ahora no les interesaran las "batallitas" que les cuentan, algún día desearán escucharlas y ellos ya no estarán aquí para contarlas. Les indico que quizás sería buen momento para empezar a atenderles un poco más.
 
Terminando: ¡Esta entrada es un homenaje a mis padres!
Ellos no vivieron lo suficiente para ser considerados realmente mayores, no llegaron a ser octogenarios. Sus órganos sensitivos no perdieron eficacia hasta los niveles que he explicado, pero sí tuvieron otros problemas asociados a muchísimos años de una dieta poco acertada (mucha azúcar, mucha sal...). Por ello es obvio que la alimentación de nuestros mayores también me interesa y, por si alguien quiere conocer mi punto de vista, aquí lo tiene resumido en tres tweets:

Mis padres han muerto y por desgracia mi ritmo de vida me impidió escuchar muchas de sus "batallitas" y, aunque desde hace años, cuando podía, las escuchaba con atención, no tuve la precaución de escribirlas. Ahora creo que se han perdido en mi memoria, ¡creo que mis hijos las han perdido para siempre!
Por suerte disfruté de ellos. Disfruté cuando vivían. Seguro que podría haber disfrutado mucho más, pero la vida es como es y no le doy vueltas a esos asuntos.

Y quiero añadir algo más. Unos momentos tristes y bonitos a la vez fueron los velatorios. En ellos escuché frases de conocidos y desconocidos que me reconfortaron y que me hicieron pensar: ¡ojalá algún día alguien les diga algo parecido a mis hijos! De mi padre dijeron que fue una persona decente que luchó por sacar a su gente adelante y de mi madre que era una gran amiga, que nunca se quejó de nada y que siempre tenía una sonrisa para todo el mundo. No se me ocurre nada más bonito que se pueda decir sobre unas personas; agradezco todos aquellos comentarios mucho más de lo que nadie se pueda imaginar.
 
Gracias mama y papa por darme unos valores y por ayudarme económicamente a tener estudios. Gracias por cuidarme y por el cariño que me disteis.
¡Gracias por el tiempo que me habéis dedicado!

sábado, 22 de abril de 2017

El sesgo del corporativismo

Esta tarde he estado charlando con @MasTwitts sobre este maldito sesgo. Desde que, hace algunos años, por desgracia “lo sentí” en muchos compañeros de trabajo y “lo presupuse” en muchos de mis análisis anteriores, tenía pensado este post.

Seguro que este sesgo ya está estudiado y tiene un nombre distinto. Yo he mirado por encima en la wikipedia y me parece, en cierto modo, unido al sesgo endogrupal, al narcisismo colectivo y a muchos otros sesgos cognitivos. Pero dejemos a un lado todas estas discusiones “semánticas” y dejadme que os explique a que me refiero.

Aquel año tuve conocimiento del mal hacer de un docente. Qué es lo que hacía, daría para muchos posts (de hecho, tengo escritos borradores, a modo de diario, de muchas de las cosas que ocurrieron). Por supuesto no nos quedamos (porque no fui yo solo él que intervino) de brazos cruzados y, finalmente, la Inspección Educativa tomó cartas en el asunto y solucionó el problema.

El caso es que observé que cuando comentaba el caso con otros compañeros, instintivamente encontraban maneras de “minimizar” los hechos que les estaba narrando. No era por defender a un compañero, era porque lo relacionaban con sus experiencias propias y sentían empatía por alguien “de su grupo”. No era corporativismo, era lo que yo he decidido llamar “el sesgo del corporativismo”.

A María José Mas le he comentado “este comportamiento instintivo” y ella lo ha condensado y explicado de una forma muy precisa: “Es razonable que personas con la misma formación tengan procesos mentales similares, es más fácil entender a un colega… y eso hace que estés predispuesto a creerle antes”. Lo dicho, más claro imposible.

Una cosilla más. Desde que me percaté de la existencia de este sesgo, analizo las discrepancias entre profesores, padres y alumnos con precaución: soy consciente (de hecho, me han acudido a la memoria muchas situaciones en las que quizás me dejé arrastrar por dicho sesgo) que también puedo caer en este maldito sesgo, maldito porque puede hacer mucho daño al desatender los problemas reales que pueden estar sufriendo alumnos y/o padres por culpa de no ser capaz como docente de ver lo mal que lo está haciendo un compañero.

Sea cual sea tu profesión, si crees que puedes estar sometido al sesgo del corporativismo, estate alerta porque podrías ser cómplice involuntario de una incorrección o un delito.

Nota: que exista este sesgo no significa que no exista mala gente, gente que se comporta de manera corporativista para cubrirse las espaldas, por desprecio a sus "clientes", por salvar a sus amigos... ¡por puro egoísmo!

lunes, 6 de marzo de 2017

El puñetero sesgo de las clasificaciones

Otro post más sobre el dichoso autobús.

Nuestra mente funciona como funciona. Generalizamos y clasificamos, no lo podemos remediar. ¡Y es una gran suerte! Estas capacidades mentales, junto con otras, nos hizo más "inteligentes", en definitiva ¡Nos hizo más humanos (esta vez sin comillas), con nuestras virtudes y nuestras miserias!

Pero esas generalizaciones y clasificaciones, que sin duda nos ofreció ventajas frente a otras especies, también nos genera problemas. Yo no los llamaría errores, porque no es que falle, es que en su funcionamiento "normal" ineludiblemente en más de una ocasión se equivoca ¡es lo que llamamos SESGOS COGNITIVOS!

Opino, y desde hace años defiendo (si queréis podéis ver mi charla "Acabar con las creencias pseudocientíficas en tres cómodos pasos "), que para que alguien cambie su forma de pensar o para que alguien asimile correctamente unos contenidos, debe de ser consciente de que su mente le puede engañar, que le puede hacer creer cosas que no son. Muchos timadores, pero también muchos que de buena fe difunden sus creencias, preparan sus mensajes, consciente o inconscientemente, para colarse por esa zona. Algunas de las falacias más comunes "usan" esta estrategia.

Y... ¿cuál es el sesgo de la clasificación?

Seguro que tiene otro nombre, pero su nombre no es lo importante. Lo importante es que sepamos que nuestra mente, de manera natural, tiende a mezclar criterios de clasificación, llegando a generalizaciones en las que se pierde el sentido original de ciertos calificativos.
Esto, desde mi punto de vista, es importante decirlo hasta cuando se explica Ciencia, tal y como expliqué en "Sobre clasificaciones ".

A lo que íbamos. El dichoso autobús de la identidad sexual.

Hace unos tres o cuatro años les dieron a mis alumnos una serie de charlas sobre sexualidad. Eran muy buenas y una sesión incluía distintos parámetros relacionados con la identidad sexual. Clasificaban atendiendo a cuatro criterios (aunque obviamente podrían ponerse más), haciendo hincapié en que cada persona tenía un calificativo en cada criterio y que unos y otros no estaban correlacionados.
Como podéis imaginar, ¡me pareció una genialidad!
Los cuatro criterios venían a decir (no eran exactamente estos pero estoy tirando de memoria, de todas formas mas abajo pongo un enlace que lo explica mucho mejor) que una persona se podía clasificar:
- En base al órgano sexual que tenía.
- En base al sexo que sentía que tenía.
- En base al sexo con el que quería compartir/imaginar placer sexual.
- En base a como le gustaba mostrarse  (vestirse/aparentar/comportarse...)

Un año después, leí en verano un artículo que me enseñó que una mujer podía ser XY (https://www.google.es/amp/elpais.com/elpais/2015/07/28/ciencia/1438077150_606978.amp.html ) y yo aluciné. No lo sabía, aunque tampoco me extrañó lo que leí. Ahora, cuando sale el tema añado otro criterio de clasificación:
- En base a su dotación cromosómica.

Y ¿por qué hoy me he acordado de todo esto? Porque he leído un maravilloso post de José Ramón Alonso y todo esto me ha venido a mi cabeza.
Sin más dilación, el enlace prometido: "El mundo está lleno de pervertidos " de @jralonso3. No dejéis de leerlo.

Resumiendo.

¡Qué no os engañe la gente y/o qué no os engañen vuestros sesgos!
Las personas son mucho más complejas de lo que nuestra mente está dispuesta a asumir (también mucho más complejas de lo que la Ciencia pueda llegar a definir), así que menos generalizar y más respetar.

miércoles, 8 de febrero de 2017

#DíaMujer&Ciencia: un cuento y una propuesta didáctica

Esta entrada participa en la LXIII edición del Carnaval de Química, alojada en el blog ‘Cardescu Web‘ de @CienciaNformas. Quiero agradecerle el audio que ha realizado de mi cuento http://www.ivoox.com/aporte-1-un-cuento-propuesta-didactica-audios-mp3_rf_17190275_1.html GRACIAS

Y también quiero agradecer las aportaciones que en comentarios están realizando docentes. Gracias a ellas esta propuesta didáctica mejora. GRACIAS


Cuando oí hablar del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia y de la propuesta #EnClase11F me entusiasme con la idea. Quería colaborar pero... ¿cómo?

Pasaban los días y no se me ocurría nada, hasta que leí el cuento de Melli Toral "Historia de un pueblo muy periódico" que se publicó en el blog de Laura Morrón ¡Todo pareció encajar!

¿Por qué no usar  esa maravillosa idea, un contador de historias paseándose por las casicas de la tabla periódica, para diseñar una actividad con mis alumnos? ¿Y si la diseño abierta, del estilo a como hice mi propuesta didáctica #YoEstrellaCervantes, y así la podría aprovechar quien quisiera?

Bueno, yo he pensado lo que aquí presento y si a alguien le es útil que no dude en usarlo.

He redactado un cuento partiendo de la idea de Melli (se lo comenté y me animó a hacerlo, ¡Gracias Melli por tu generosidad!), pero mi diseño es algo distinto:

El contador de historias llega a distintas casicas del pueblo muy periódico, varios elementos le empiezan a hablar de una científica que fue importante para él y después los alumnos tienen que completar esa parte del cuento (la de ese elemento) realizando una búsqueda bibliográfica.

Más abajo comentaré las posibilidades didácticas que yo le veo. Ahora y sin más rodeos...

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

El 11 de febrero en el pueblo muy periódico

 

Un 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, un nuevo contador de historias llegó a este pueblecico y se dirigió a la Plaza Mayor, allí donde un monumento explicaba qué se podía encontrar en cada una las casicas. Sacó su flautilla y comenzó a tocar para "llamar" a todos los del pueblo a la plaza.

Cuando ya no cabía ni un alma en la Plaza Mayor dijo así:

- Hoy me gustaría conocer historias de mujeres que hayan sido importantes para vosotros -un murmullo generalizado se extendió, hablaban unos con otros, parecía que todos querían intervenir-. Por favor, levantad la mano aquellos que creáis que tenéis historias "interesantes" para mí.

Fueron muchos los que levantaron la mano, pensó que no podría escucharlos a todos. Tomó nota de algunos nombres y empezó a recorrer el pueblo.

Decidió empezar por Oxígeno, uno de los que llevaba apuntados. Vivía en la casica número 8 de este pueblo muy periódico.

 

Oxígeno vivía en la calle «Anfígenos» del barrio «No Metales»

- ¿Se puede?

- Adelante

- Hola. Buenos días. ¿Me gustaría saber por qué ha levantado la mano?

- Tanto Hidrógeno como yo hemos pensado que quizás querría escuchar la historia de Marie-Anne Pierrette Paulze. Ella era la esposa del famoso Lavoisier, que fue el que nos puso el nombre que ahora tenemos.

- Quizás me interese. Dígame por qué es interesante Marie-Anne.

- Ella era una estrecha colaboradora de Lavoisier, él no sabía idiomas y ella le traducía la correspondencia, colaboraba en la redacción de informes, artículos, cartas... e incluso cuando murió decapitado Lavoisier, ella continuó escribiendo libros de química y realizando reuniones científicas en su casa. Tristemente, hasta hace bien poco, la Historia de la Ciencia solo le reconocía sus estupendos dibujos de laboratorios e instrumental. Cosas del machismo que por desgracia ustedes los humanos nunca han podido erradicar.

- Pues es verdad que es una historia interesante. Cuénteme más de Marie-Anna.

Oxígeno continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Oxígeno, bajó por la calle «Anfígenos» y paró en la siguiente casica.

 

Era el hogar de Azufre, el número 16 de aquel peculiar pueblo. Era peculiar por muchas cosas; por ejemplo, la numeración de las casas no iba por calles, como ocurre en nuestros pueblos y ciudades, en este pueblo cada casica tiene un número y ninguna casica tiene el mismo número aunque estén en calles distintas.

- ¿Hay alguien en casa?

- ¡Sí! ¿Qué hace usted aquí?

Azufre estaba irritado, no había levantado la mano y no entendía por qué aquel "intruso" le había molestado. El contador de historias, acostumbrado como estaba a salirse con la suya utilizando solo su fino pico, no se amedrantó y le dijo así:

- Azufre, amigo, no se sulfure. He pensado que quizás, siendo como es uno de los 12 que más tiempo llevan viviendo en este pueblo, tendrá historias antiguas que contarme. Siempre es agradable escuchar las viejas historias que atesoran nuestros mayores.

- La verdad es que puedo contarle historias desde mucho antes de nuestra era. Es agradable que alguien tan joven como usted se pare a escuchar las batallitas que yo pueda contar.

- Pues cuente, que yo le escucho.

- Mire usted, le voy a contar cosas de María la Judía, una científica que vivió unos 200 años antes de Cristo. No recuerdo bien las fechas, la memoria que a veces me falla, usted me entiende ¿no?

- Le entiendo, no se preocupe.

- Como le iba diciendo, María era una gran experimentadora, si hasta inventó "el baño María" que todavía usamos. ¡Jo! otra vez me he despistado, continuo. María también inventó el kerotakis, un aparato donde investigó los vapores que desprendíamos mis amigos de toda la vida y yo, esos con los que todavía me junto para jugar al dominó: Arsénico y Mercurio.

Azufre continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Azufre, continuó bajando por la calle «Anfígenos». Pero no había andando mucho, de hecho era la casa siguiente, cuando le llamó la atención el nombre del inquilino de la casica número 34: Selenio.

 

Aunque Selenio no le había dicho que pasará por allí, el contador de historias pensó: "seguro que tiene alguna historia, su nombre significa <<Resplandor de la Luna>> y la Luna en la mitología grecorromana era el símbolo de la mujer". Ni corto ni perezoso llamó a la puerta

- ¿Está Selenio?

- Yo soy. Creo que se ha equivocado, yo no he levantado la mano.

- No, no me he equivocado, he pensado que como su nombre es símbolo de la feminidad...

- No sé, no sé. Es cierto que mi nombre significa eso, pero me lo pusieron para distinguirme de mi vecino de más abajo, Teluro, que como seguro sabe significa Tierra. Por cierto, si lo que busca es ese tipo de asociación, sepa usted que Vanadio es la diosa de la feminidad en la mitología escandinava.

- No, la verdad es que no es eso lo que busco. Disculpe las molestias.

- Espere buen hombre, espere. Usted lo que quiere es que le cuente historias de mujeres que signifiquen algo para mí, y yo le puedo hablar de muchas de ellas.

- ¡Genial! Cuénteme, cuénteme.

- La verdad es que, como me pusieron de nombre <<Resplandor de la Luna>>, me he interesado mucho por la Astronomía. Y en la Historia de la Astronomía hay muchas mujeres. Por resaltar algunas de ellas tenemos a En'Heduana, que hacía calendarios en la Antigua Mesopotamia; a Aglaonike, que predecía eclipses en tiempos de los Griegos; a Hipatia de Alejandría, que fue la científica más grande de la antigüedad, astrónoma y matemática y que fue asesinada por hordas de descerebrados que odiaban el conocimiento; a Henrietta Swan Leavitt, que encontró la relación existente entre luminosidad y oscilación de luminosidad en unas estrellas determinadas, relación que sirvió para calcular cuán lejos estaban de nuestra galaxia las otras galaxias; a Jocelyn Bell, a la que injustamente no se le premió con el Nobel, dándoselo a su director de tesis, cuando fue ella la que encontró los púlsares...

- Pues, sí que conoces, sí que conoces. Háblame un poco más de Hipatia, por favor.

Selenio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Selenio, continuó bajando por la calle «Anfígenos». Pasó por delante de la casa de Teluro, recordando lo que le había dicho Selenio y llegó hasta la última casica de esta calle, la casica del Polonio, la número 84. La casica de polonio ya no estaba en el barrio «No Metal», la calle que empezó en ese barrio penetraba en un nuevo barrio, uno de los denominados «Metálicos».

 

Polonio era uno de los que había levantado la mano. En realidad la había levantado junto con Radio, Curio y Torio. El contador de historias había quedado con los cuatro en la casica de Polonio, ya que estaba cerca de la Plaza Mayor.

Curio y Torio vivían en el barrio «Metales. Tierras Raras», para más inri en la calle «Actínidos», la más alejada, sus casicas eran la número 96 y la número 90 respectivamente.

La casica de Radio estaba, más o menos, a la misma distancia de la plaza que la de Polonio, pero en la calle «Alcalino Terreos», del barrio «Metales Alcalinos y Alcalino Terreos», justo en el extremo opuesto del barrio «No Metales»

- ¿Se puede?

- Adelante -dijeron cuatro voces al unísono-. Siéntese, siéntese, nosotros le vamos a hablar de Marie Sklodowska-Curie.

- ¿Los cuatro?

- Pues claro, probablemente ha sido la mujer científica más importante de todos los tiempos, ¡si hasta tiene dos Premios Nobel! Siéntese, siéntese -me dijo Curio-. Mi nombre me lo pusieron en honor a ella y su marido, aunque ellos no me descubrieron. A los que sí descubrieron, trayéndolos a nuestro pueblecico muy periódico, fue a Polonio, al que le pusieron el nombre por la tierra natal de ella, y a Radio. Por otro lado, Torio le agradece a ambos que descubrieran algunos de sus superpoderes, Torio y todos nosotros somos radiactivos.

- Contadme más de Marie Skolodowska-Curie, contadme más.

Los cuatro continuaron contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con los cuatro, se puso a callejear por este nuevo barrio. Decidió seguir el consejo de "los forofos de Marie Skolodowska-Curie" y visitar a Aluminio.

 

Aluminio también había levantado la mano, pero el contador de historias no sabía por qué le habían recomendado que lo visitara. Aluminio tenía el número 13 en la puerta.

- Buenas. ¿Puedo pasar?. ¿Es usted Aluminio?

- Buenas. Le estaba esperando.

- Imagino. No tenía muy claro si iba a pasar o no, pero Polonio, Curio, Torio y Radio me han dicho que no dudará en venir a verle, me han dicho que también podría acercarme por casa de Boro.

- Jajaja… Ha hablado con los fundadores del Club de los Curie. Boro y yo también somos miembros. Jajaja… En realidad yo le iba a hablar de otras mujeres científicas, pero viniendo de donde viene… ¡Le hablaré de Irène Joliot-Curie!

- ¿Otra Curie? ¡No dejáis de sorprenderme!

- Irène era hija de Marie. También tiene un Premio Nobel, en su caso por sintetizar los primeros átomos radiactivos artificiales. ¿Adivina cómo lo logró? Ni más, ni menos, que lanzando contra mí, y contra mi amigo Boro, partículas alfa, es decir, ¡Helio sin electrones! uno de esos elementos del selecto barrio «Gases Nobles», jajaja...

- Iréne Joliot-Curie, Iréne Joliot-Curie… cuénteme más sobre ella, cuénteme más.

Aluminio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Aluminio, siguió paseando. Decidió que se iba a ir a dar una vuelta por el barrio «Metales de transición».

 

Al pasar por delante de la puerta de Mercurio, la número 80, se acordó de María la Judía. Como Mercurio había levantado la mano decidió entrar a ver si era de María la Judía de la que quería hablar.

- Hola.

- Hola.

- ¿Mercurio?

- Así es.

- Quería preguntarle si era de María la Judía de quien quería hablarme.

- María la Judía... ahora que lo dice algo recuerdo. La verdad es que tengo problemas de memoria. Yo en realidad quería hablarle de Marie Meurdrac. Pese a mis pérdidas de memoria, a ella la recuerdo porque tengo su libro en casa y lo leo de vez en cuando. Cuando preguntó usted por mujeres importantes para nosotros, yo pensé inmediatamente en la primera mujer que escribió un libro de química específicamente diseñado para mujeres "Química caritativa y fácil para mujeres". Era un encanto de mujer y tanto Antimonio como yo le estamos muy agradecidos porque nos dedicó un capítulo a nosotros.

- Pues cuénteme más de ese encanto de mujer. Cuénteme.

Mercurio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Al salir de la casica de Mercurio vio la casica de Oro y fue hacia ella.

 

La casica de Oro era el número 79, pero había puesto un gran 1 en el felpudo de la entrada. La puerta estaba cerrada, tocó el interfono y una cámara lo enfocó. Se abrió la puerta y pasó por un detector de metales. Todo muy raro, la verdad. Por cierto, la decoración era muy hortera: medallas, trofeos, monedas, lingotes...

- ¿Se puede?

- Claro que se puede, no ha visto que le he abierto la puerta blindada.

- Buenas, Oro ¿podría decirme qué mujeres han influido en su vida?

- Más bien soy yo el que ha influido en la de ellas. En la de ellas y en la de todos los seres humanos. Soy el más deseado, ha habido guerras por el deseo que sienten hacia mí. ¡Soy el Number One!

- Pues mire, le veo un poco tonto, creo que me voy a ir.

- Usted mismo. Yo creía que le interesaría oír hablar de probablemente la científica española más importante de la actualidad.

- Le escucho, pero déjese de pedanterías por favor.

- No lo puedo evitar, soy un metal noble, sabe usted. Ustedes los humanos siempre me han hecho sentir superior. ¡Es obvio que me lo tengo que creer! Le cuento. La científica de la que estoy dispuesto a hablarle es Margarita Salas, a la que engalané cuando le concedieron la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en el 2005. Margarita es bioquímica y trabajó con Severo Ochoa en Estados Unidos. Pertenece a la Real Academia de la Lengua Española, a la Academia de las Ciencias de Estados Unidos... Tiene múltiples premios pero seguro que él que más aprecia es la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

- Muy creído te lo tienes tú, muy creído. Pero siga contando, siga contando.

Oro continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Al salir de la casica de Oro estaba realmente cansado. Era un pedante y cansaba mucho oírle, aunque le gustó lo que le contó de Margarita Salas. Decidió ir a hablar con Meitnerio.

 

La casica de Meitnerio era la número 109 de este pueblecico tan particular. Estaba cerca de Oro y el contador de historias se "olía" que era una historia importante la que le esperaba.

- Se puede.

- Adelante. ¿Sabe por qué levanté la mano?

- No, no lo sé.

- Porque soy el único, de los descubiertos por una mujer, que tiene por nombre el nombre de su descubridora. Como sabrá, Curio no fue descubierto por Marie Skolodowska-Curie, se lo pusieron en su honor, pero no lo descubrió ella. A mí mi descubridora, Lisa Meitner, sí pudo ponerme su nombre.

- ¿Lisa Meitner? Hábleme sobre ella

- Resulta que Meitner me descubrió, pero no se le concedió el Nobel. Muchísimos científicos de su época, y también muchísimos historiadores de la Ciencia, consideran que es un evidente ejemplo de injusticia cometida sobre una mujer científica por los Premios Nobel. No es el único ejemplo, seguro que ya habrá escuchado otros.

- Después de todas las historias que se me están contando, no deja de sorprenderme que, pese al machismo de la sociedad, haya tantas mujeres científicas importantes. Me pregunto qué ocurriría, en todos los sentidos, si existiese más igualdad entre los dos sexos. Cuénteme más sobre Lisa Meitner, por favor.

Meitnerio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando Meitnerio terminó, el contador de historias continuó andando hacia la casica de Renio.

 

Como la puerta de Renio estaba abierta, la número 75, nuestro contador de historias se asomó.

- ¿Hay alguien en casa?

- Pase, pase, la casica es mía. Mi nombre es Renio y me lo puso Iva Eva Tacke. Ella, junto con su marido, me descubrieron hace unos 100 años. Era una chica impresionante. ¿Sabe usted que también fue la primera que "imagino" que los átomos podían sufrir fisión nuclear? Una chica impresionante, una chica impresionante...

- Pues no lo sabía. La verdad es que estoy escuchando muchas historias impresionantes.

- Mire usted, ella también descubrió el Tecnecio, y le puso de nombre Masurio, pero como no llegó a confirmarse su hallazgo al final no se le atribuyo el mérito.

Renio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Renio decidió visitar solo una casica más, la de Francio.

 

Llegó a la última casica de la calle «Alcalinos» del barrio «Metales alcalinos y alcalinoterreos», la número 87. Francio estaba esperándolo y lo recibió con un "bonjour"

- Hola, Francio. Cuénteme su historia.

- ¡Oh, monsieur! A mí me descubrió Marguerite Perey, una física francesa que fue la primera en formar parte de la Academia de Ciencias Francesa. Sin duda la primera debería haber sido Marie Sklodowska-Curie, pero cuando debería haber entrado la gente era muy puritana y ella no se ajustaba a los patrones del machismo de aquella época.

- Sí, ya me lo contaron en la casa de Polonio. Cuénteme algo de Marguerite Perey, que de ella nadie me ha hablado.

Francio continuó contando cosas sobre esta extraordinaria científica y mujer.

Cuando terminó de hablar con Francio decidió que ya no podía más.

 

El contador de historias otro día volvería y seguiría aprendiendo más.

Cuando abandonaba este pueblecico muy periódico pensó:

“Seguro que el primer contador de historias vuelve, seguro que yo volveré, seguro que otros nuevos contadores de historias volverán a este pueblecico muy periódico, ¡es una mina de historias que todavía está por explotar!”.

Y también pensó:

“Seguro que hay muchas más historias de mujeres pero, de momento, hoy me tendré que conformar”.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Las posibilidades didácticas que le veo son varias:

· Por un lado existe una versión de solo lectura para los que solo les interese que sus alumnos lean (esa es la versión que has podido leer en este post). Descargar aquí

· Existe otra versión mucho más interesante. Es la diseñada para que se pueda completar el cuento entre todos los alumnos de una clase. Descargar aquí

Cada alumno (o grupo de alumnos) se encargaría de completar una parte.

Se les puede pasar una pequeña prueba después para ver si han aprendido algo (yo recomiendo un tipo test diseñado por los mismos alumnos -cada alumno prepara preguntas tipo test de la parte que le ha correspondido, 5 preguntas por ejemplo-).

· Por último existe una versión para yincanas. Es la que primero se me ocurrió y espero que guste porque quiero que se haga en el colegio de mis hijos. Descargar aquí (está versión es ligeramente distinta a las anteriores, ya que no existe visita número uno, cada uno de los grupos que participan en la yincana comienza en un puesto distinto, cada vez que acaban en un puesto avanzan al siguiente de un circuito cerrado preestablecido)

La idea  de la yincana es la que me parece más atractiva: se establecen distintos puestos donde se leerán partes del cuento (completado con las contribuciones de los alumnos) y a otros alumnos se les pregunta en cada puesto una batería de preguntas preparadas también por los alumnos responsables de esos puestos.

Pensemos, por ejemplo, que realizamos la yincana en un colegio:
Los alumnos de 6º pueden trabajar, tras la búsqueda de información de la científica, la redacción del cuento y la redacción de preguntas tipo verdadero/falso (preguntas que versarán sobre la parte que les ha tocado)
Por otro lado, también los de 6º montarán/desarrollarán la yincana con los de 2º, 3º y/o 4º.
El maestro de 6º podrá evaluar: la búsqueda de información, la redacción de texto y preguntas, el trato que dispensan a los alumnos de cursos inferiores y la gestión de su puesto.
El maestro de cursos inferiores podrá evaluar: el interés, el comportamiento, la atención...
Incluso, si nos ponemos espléndidos, podemos pedir a los alumnos que decoren los puestos.


En resumidas cuentas, si algo de lo que he colgado os es útil, usadlo.

 
Y no me quiero despedir sin darle las gracias nuevamente a Melli Toral, una gran profesora que comparte ideas y nos hace soñar a todos.