miércoles, 12 de octubre de 2016

La colina de las tres vergüenzas: Calton Hill

#sinCiencia no hay futuro, miremos las lecciones que nos ofrece la historia

Quizás se debería llamar "La Ciencia que es capaz de transmitir un guía turístico en Edimburgo. Capítulo I" pero, como no creo que haga los otros cuatro "capítulos", he preferido el título que encabeza este post.
Antes de empezar, dejad que os ponga en antecedentes, no es por dar envidia, es para poneros en situación.
Mi familia viaja "a su aire": planificamos nuestras rutas, nos gusta conocer la gente a la que nos encontramos, disfrutamos de la gastronomía típica y nos gusta coger guías que nos amplíen la información de lo que estamos disfrutando.
Este verano hemos viajado con una familia amiga a Edimburgo. Estuvimos en castillos, museos... y en algunos cogimos audio guías. También disfrutamos de un par de rutas guiadas por la ciudad de Edimburgo organizadas por SANDEMANs NEW.

En una de ellas, "El lado oscuro (de Edimburgo)", me llevé la sorpresa de escuchar continuas referencias a la Ciencia. Creo que podría hacer hasta cinco post científicos. Los títulos serían algo parecido a:

· Los ladrones de cadáveres. Historia de la facultad de Medicina de Edimburgo.
· La peste negra en Edimburgo. Una ciudad subterránea que te sorprenderá.
· El puente maldito: North Bridge. Si crees determinadas cosas, puede ser que "sientas" que tus profecías se hacen realidad.
· La colina de las tres vergüenzas: Calton Hill. #sinCiencia no hay futuro, miremos las lecciones que nos ofrece la historia.
· Los muertos que reviven, ¡salvados por la campana!

David Guillen, nuestro guía.
(imagen sacada de su Facebook, también es fotógrafo)
Nuestro guía, David Guillen, uno de los 40.000 españoles censados en el Consulado de Edimburgo, nos pareció un gran "contador de historias". El recorrido incluía Old Town y Calton Hill, una de las colinas de Edimburgo.
Calton Hill, hace siglos, estaba situada fuera de la ciudad, era donde quemaban a las brujas. Para llegar pasamos North Bridge... ¡ya os podéis imaginar porque desde antiguo se cree que el puente está maldito!: los escoceses, con sus cementerios abiertos y su pasado/presente celta, tienen cantidad de historias "del más allá".
A lo que iba. En la colina, además de hablar de brujas, masonería, vistas de la ciudad, festival del fuego... nos dijo que él la denomina "la colina de las tres vergüenzas". En realidad, solo a uno de los tres monumentos se le conoce como "la vergüenza de Edimburgo", es al National Monument.
Os animo a que, después de leer el post, decidáis si está o no justificado añadirle la etiqueta "vergüenza" a un par de monumentos más. Por mi parte opino que, las "licencias poéticas", "adornar" las historias para así transmitir mejor la "esencia del mensaje", está justificado en actividades divulgativas como esta, siempre y cuando no se comentan errores de bulto (esta idea ya la desarrollé en otra entrada: ¿es necesario ser extremadamente riguroso siempre que divulguemos/enseñemos?).
Me despisto, vayamos por partes, y dejemos el National Monument para el último lugar.

Nelson's Monument:

Vista de Calton Hill, destaca Nelson's Monument
(imagen sacada de Wikipedia)
Es una torre con forma de telescopio erigida en honor al vicealmirante Nelson y ¡a la gran victoria alcanzada en la batalla de Trafalgar! Acabo de construirse en 1815 y está en el sitio más alto de Calton Hill. Sustituyó a un mástil que se usaba para la comunicación óptica entre Edimburgo y el estuario/fiordo del río Forth (donde están las zonas portuarias).
Nelson, herido de muerte en la batalla de Trafalgar (1805, costa de Cádiz, batalla contra la flota franco-española de Napoleón), es uno de los grandes héroes de guerra de Gran Bretaña (no solo por esta batalla, sino por un historial de servicios a la Marina Real Británica). Tanto es así que, en muchas ciudades del Reino Unido, se levantaron monumentos en su honor, monumentos que aun se pueden visitar en muchas de ellas (no todas han aguantado el paso de los tiempos; por ejemplo en 1966, en Dublín, el monumento fue la única víctima de una bomba del I.R.A.)
En la actualidad la torre alberga un pequeño museo sobre su vida, además se puede subir a la torre para disfrutar de las vistas.
Pero... ¿qué tiene que ver Nelson's Monument con la Ciencia? y ¿qué hay de vergonzoso en dicha torre? Vayamos por partes, pero adelanto qué, este caso, más que vergonzoso demuestra que quizás hay que pensarse las cosas antes de hacerlas.
Pongámonos en situación.
Desde los comienzos de la Civilización, uno de los problemas fue no poder medir bien el tiempo. Los relojes modernos tardaron en aparecer y al principio eran poco exactos y no estaban al alcance de cualquiera. Las comunidades, para poder "programar/convocar/celebrar" los actos sociales, usaban distintos recursos sonoros y visuales que avisaban de las horas cuando era necesario. ¡Acaso no recordamos las campanadas de las iglesias!
Este problema se transformaba en una cuestión de vida o muerte para los marineros en alta mar. Un marinero experimentado sabía exactamente en qué paralelo se encontraba; lo hacía observando el Sol o las estrellas. Otra cosa muy distinta era saber el meridiano. El problema se empezó a solucionar cuando los relojes fueron lo suficientemente precisos: en los barcos se ponían cronómetros sincronizados con las horas solares de determinados meridianos y, mirando los desfases que había entre el reloj y la "realidad solar", se sabía cuánto habíamos avanzado hacia el este o el oeste.
Imaginaos que sois pescadores en las Palmas de Gran Canaria, que sincronizáis vuestro reloj con la hora solar justo al mediodía y que salís a pescar. Imaginad una tormenta de varios días que "os marea" por todas las aguas de archipiélago canario y que unos días después se calma el temporal. Entonces observáis la altura del Sol al mediodía y sacáis exactamente cuál es la latitud, luego miráis vuestro reloj sincronizado y calculáis la longitud. Por ejemplo, si la latitud fuera la misma que la de Las Palmas de Gran Canaria y el reloj marcara las 11:52 significaría que nos hemos desplazado 2 grados al oeste, es decir, estaríamos entre La Palma, El Hierro y La Gomera.
Llegados a este punto no puedo dejar de recomendar "Longitud" de Dava Sobel, un libro donde explica cómo, el medir con exactitud el tiempo en alta mar, fue una cuestión de estado en aquellos tiempo.
Me despisto. Como decía, sincronizar los cronómetros marítimos era de suma importancia. Y para este fin, en 1829, se instaló la primera bola del tiempo en la ciudad de Portsmouth (diseñada por un capitán inglés). El sistema es simple, una gran bola de metal o madera caía justo a la hora convenida (según el país a las 12:00 o las 13:00); gracias a su diseño y a situarse en lugares de gran visibilidad, podía ser observada desde lejos (y sobre todo si usaban telescopios). La idea triunfó y se instalaron bolas del tiempo en muchísimas ciudades. ¿No os lo creéis? Cerrad los ojos y acordaros de la Puerta del Sol en Noche Vieja, ¿veis caer una bola para anunciar el Año Nuevo? (también podéis leer este post de Muxfin "La bola de la Puerta del Sol", a mí me encantó)
Volvamos a Calton Hill y a nuestra torre. En 1853 se instaló una bola del tiempo en lo alto de nuestra torre. Hasta aquí, todo correcto... salvo porque debido a las frecuentes nieblas que impedían su correcta visión, ocho años después se instauró un cañonazo a la misma hora desde el Castillo de Edimburgo (One O'Clock Gun, cañonazo que aun se sigue disparando a las 13:00 como atracción turística)
Ya, ya lo sé, no es que sea muy vergonzoso que la bola del tiempo necesitara en tan pocos años un "refuerzo" sonoro, pero recordar que lo de las tres vergüenzas era una licencia poética de nuestro guía.

Calton Hill Observatory:

Que Edimburgo tuviera un City Observatory (observatorio astronómico gestionado por la ciudad) es algo lógico y normal, pero que este se convirtiera durante algún tiempo en el Royal Observatory (observatorio astronómico, gestionado por Escocia como país, donde realizaban sus trabajos los astrónomos reales) fue una decisión más política que científica. ¡Ay! ¡qué cosas tienen estos políticos! se gastan los dineros en vacilar y agasajar al amigo (en la actualidad diríamos agasajar al votante o al que les da los "sobres"). Y lo peor es que se lo gastan sin pensar si ello es un despilfarro, despilfarro por no tener ni pies ni cabeza.
Centrémonos. La historia de este observatorio es interesante... pero no creo que a nadie le fastidie la lectura si adelanto el final: ¡poca astronomía observacional se pudo hacer! Seamos un poco lógicos. La colina está pegada a Edimburgo, luego hay contaminación lumínica, y las condiciones meteorológicas de la zona no son las más adecuadas: continuas nieblas procedentes del fiordo. En este caso, creo que nuestro guía si atinó al calificarlo como vergüenza, ¡es vergonzoso que los gestores normalmente no tengan en cuenta las certezas de la Ciencia y sí las emociones de sus votantes o las necesidades de sus financiadores!
A lo que íbamos. Su historia comienza como "el observatorio de Thomas Short".
Thomas Short era hermano de James Short, un edimburges matemático y óptico que hizo fortuna con la Ciencia (fabricante de telescopios y lentes de gran calidad, maestro de matemáticas de príncipes, miembro de la Royas Society y de la Real Academia Sueca de las Ciencias...). En 1776, Thomas, a la muerte de su hermano, regresó a Edimburgo con lentes e instrumentos. Su idea: montar un observatorio con fines comerciales.
A su llegada se enteró que había unos dineros reservados en la Universidad para hacer un observatorio, así que los convenció a ellos y a la ciudad (que cedió los terrenos) y se llegó a un acuerdo: ¡el observatorio no solo tendría fines comerciales, también populares y académicos!
Torre Gótica
(imagen sacada de Wikipedia)

Empezó la construcción del observatorio, pero el dinero se terminó después de edificar muy poco de lo inicialmente proyectado (solo una torre de las cuatro previstas). De todas formas, Short lo convirtió en su residencia hasta su muerte, en 1788. Después lo gestionó su familia hasta que alrededor de 1807 fue abandonado (volviendo la gestión a la ciudad).
Maria Theresa Short, hija de Thomas, en otra parte de Calton Hill, montó otro "observatorio". Este, a diferencia del anterior, solo tenía fines comerciales. En 1835 diseño la Camere Obscura, una cúpula donde mediante espejos reflectores se proyectan imágenes a tiempo real de la ciudad. En 1850 se desmanteló y en 1892 Patrick Geddes (pensador innovador en los campos de la planificación urbanística y educación) la instaló definitivamente en una torre próxima al Castillo de Edimburgo (Outlook Tower). En la actualidad la Camere Obscura puede ser visitada en ese emplazamiento; además, el edificio ofrece al visitante multitud de "sensaciones ópticas" (Hologramas, imágenes 3D...)
Yo no la visité, pero si alguien no sabe lo que es una cámara oscura recomiendo que la visite, ya que es una de las más antiguas del mundo. No insistí en ir porque ya había visto una en Portugal (en Tavira). Cuando la visité quedé fascinado con la calidad de la imagen lograda con óptica y nada más que óptica. Por cierto, también la he "fabricado" alguna vez para mis alumnos (sin lentes, proyectando en una pared y observando el mundo al revés): ¡quedan alucinados! Resumiendo, es algo que merece la pena ver (si queréis saber más, en España tenemos varias operativas, además la de Cádiz tiene un potente proyecto en internet llamado Cámara Oscura World -pincha y date una vuelta por su web, fliparás-)
Olvidémonos de los Short y sigamos con el observatorio astronómico, o mejor dicho, con la torre estilo gótica que se había construido. En 1812 fue entregada a la Edinburgh Astronomical Institution, que lo reabrió como observatorio popular. En 1818, esta institución empezó a construir, muy próximo al anterior, el Playfair Building con el fin de que se convertiría en un observatorio científico/académico.
En 1822, el Playfair Building se convertiría en el Royal Observatory, dependiendo pues su financiación del gobierno. Los fondos tardaron y no fue hasta 1831 cuando se completó la óptica del telescopio. En 1834, por fin, una astrónomo ocupó el puesto de Astronomer Royal for Scotland. Hubo un segundo astrónomo ocupando el mismo puesto pero, en 1888, renunció al puesto porque no se podían hacer buenas observaciones astronómicas debido a que el equipamiento se había quedado obsoleto, a la contaminación lumínica y a las contínuas nieblas. En 1896, el Royal Observatory se traslado a Blackford Hill y el Playfair Building de Calton Hill volvió a ser gestionado por la ciudad.
En 1898 se abrió nuevamente, con nueva instrumentación óptica, llamándolo City Observatory. Pero realmente la cosa no funcionó. Durante el siglo XX el City Observatory sufrió vandalismo, dejadez... Finalmente, en el 2009, la ciudad empezó a recuperar ese espacio con finalidades diversas (conferencias, exposiciones...) y se espera recupere alguna de las funciones astronómicas que antaño tuvo.
Pese a todo, alguna utilidad tuvieron los observatorios de Calton Hill. Una de ellas fue controlar los tránsitos de los objetos celestes y así poner los cronómetros en hora. Desde el observatorio (primero manualmente y después mediante cableado eléctrico) se controlaba la bola del tiempo y el cañonazo (en la actualidad, el cañonazo se dispara manualmente).
Lo dicho. Que se invirtieron mal muchos dineros públicos y privados por no pensar "con lógica".

Y, por fin, llegamos a la verdadera vergüenza nacional: National Monument

Yo diría que la historia de este monumento arranca en 1707; mejor dicho, no se puede entender sin conocer lo que ocurrió en Escocia siglos antes de que comenzara su construcción, en 1826.
Antes de 1707 Escocia era un país independiente de Inglaterra, con grandes lazos con Francia (tradicional enemigo de Inglaterra, lo que justificaba su alianza con ellos).
Un siglo antes, en 1603, se habían unificado los reinos de Inglaterra y Escocia (un solo rey para los dos países). Jacobo VI de Escocia pasó a ser también Jacobo I de Inglaterra. Jacobo ya era el Rey de Escocia cuando Isabel I de Inglaterra murió (está reina se negó a casarse y tener descendencia), y como María Estuardo, madre de Jacobo, era prima de Isabel, este fue coronado Rey por los ingleses. Por cierto, María fue condenada por Isabel a ser decapitada (esta gente es lo que se suele llamar "una familia bien avenida"). Me despisto.
En 1707 Inglaterra y Escocia se unieron definitivamente, se firmó el Acta de Unión. ¿Por qué? Escocia, en aquellos tiempos, estaba sumida en una gran crisis económica (el Proyecto Darién de expansión colonial había sido un fracaso) y para sobrevivir económicamente los dirigentes escoceses (no sin la oposición del pueblo llano) firmaron el acta. Por el otro lado, los ingleses eliminaban el permanente conflicto con Escocia y, de rebote, también eliminaban el poder de los católicos dentro de la isla. Para lograr la total integración, los ingleses acabaron con el sistema social de clanes que había en las highland escocesas (Highland Clearances) aprovechando los levantamientos jacobitas contra Inglaterra de la primera mitad del siglo XVIII.
Aunque los problemas económicos (y la conflictividad social) no se solucionaron hasta la mitad del XVIII, las bases para un fértil periodo de Cultura y Ciencia sí que estaban sentadas. ¡Y una de las bases fue la Iglesia Escocesa, que era calvinista y, por lo tanto, creía en la educación del pueblo!
National Monument
(imagen sacada de Wikipedia)
Pongámonos en situación: tenemos a Escocia terminando de superar conflictos sociales (los que sobrevivieron "aceptaban" la nueva organización social), a gente orgullosa de su historia (entre otras cosas por el maltrato impuesto por los ingleses contra sus sistemas sociales), a poderosos escoceses que siempre habían tenido fuertes lazos con Francia (que en esa época estaba en plena Ilustración), a una Escocia unida a Inglaterra políticamente hablando (que tenía una visión complementaria de la Ilustración) y a una institución poderosa deseando alfabetizar al pueblo ¿Qué creéis que paso? A mediados del XVIII Escocia tenía la menor tasa de analfabetismo de Europa (solo un 25%) y surgían pensadores y científicos por doquier. La recuperación económica surgió y la cultura floreció, incluso Edimburgo fue conocida como la "Atenas del Norte".
De esta época son David Hume (filósofo humanista), James Watt (inventor de la máquina de vapor, que impulsó la revolución industrial), Adam Smith (padre de la Economía)... Escocia generó grandes científicos y literatos durante los siglos XVIII y XIX (voy a ser práctico, copio y pego una frase de la Wikipedia que enumera a unos pocos más: "James Hutton, William Murdoch, James Clerk Maxwell, Lord Kelvin, William Rankine, Alexander Graham Bell y sir Walter Scott, entre otros").
Y ¿por qué es este monumento "la vergüenza nacional"? Veamos, el monumento se proyectó para que fuera idéntico al Partenón griego (no olvidemos el sobrenombre de Edimburgo de aquellos tiempos "la Atenas del norte"), pensaron levantarlo como homenaje a los escoceses caídos en las guerras contra Napoleón. En 1826 se comenzó su construcción, los políticos querían gastarse los dineros en grandes obras y según cuentan, cada columna era celebrada con una fiesta. En 1829, cuando se levantó la columna número 12 se quedaron sin dinero (¿quizás por tanta fiesta, quizás por corrupción, quizás...?). Los políticos de Edimburgo, además, en un alarde de orgullo "idiota" rechazaron el dinero de la, en aquella época, industrial y económicamente solvente Glasgow. El monumento quedó inconcluso.
Edimburgo en esos años perdió peso dentro de Escocía (en favor de Glasgow que al menos se industrializó). Escocia mantuvo la inercia por algunos años, siguió dando grandes figuras... pero esas ideas fueron tenidas en cuenta en otros países los científicos y pensadores emigraban. Poco a poco, el país abandonó su impulso cultural. Este monumento nos señala el punto de inflexión de lo que pudo ser y no fue.

Por cierto, este último monumento, y en cierto grado los otros dos monumentos anteriores, ¿os recuerda a alguna cosa que esté ocurriendo en la actualidad?
A nuestro guía le recuerda la actual historia de España: políticos sin fuste más preocupados por las apariencias y por el enriquecimiento, políticos que solo se preocupan por la Ciencia y la Cultura desde un punto de vista populista, políticos que abandonan a los jóvenes preparados no quedándoles otra posibilidad que irse a otra parte ¡a buscarse las habichuelas!
Os pedí qué, al terminar el post, juzgarais si es o no adecuado llamar a Calton Hill la colina de las tres vergüenzas. Reconozco que cuando profundicé en las historias de cada uno de los monumentos las cosas dejaron de ser blancas o negras: todo se llenó de matices grises. ¡Su versión de la historia sonaba más contundente escuchada en su boca, con los monumentos delante y sin tanta información como yo he ido buscando!

Quizás su versión de la historia era demasiado subjetiva pero... ¿qué esperáis de alguien que ha tenido que emigrar por la forma tan "idiota" que han tenido nuestros dirigentes de enfrentarse a la crisis económica? A saber, regalándole dineros a los bancos, buscando la desaparición de las clases medias con el ataque a los derechos de los trabajadores, quitándole dineros a la Educación y a la Ciencia, limitando la Sanidad y los Servicios Sociales, liquidando los dineros que habíamos guardado para nuestra jubilación, elevando los impuestos a la Cultura...
¡Sí! es verdad que puede ser una versión subjetiva de la historia. También es verdad que, como yo comparto la visión de que hemos afrontado la crisis de la peor manera posible, puedo estar siendo poco objetivo (sesgo endogrupal lo llaman los expertos). Pero voy a ser sincero, después de hacer el post y de analizar si soy o no subjetivo, creo que nuestro guía si acertó al cambiarle el nombre a la colina.

Creo que todos esos matices grises pueden despistarme e impedirme ver la realidad, creo que son árboles que podrían impedirme ver el bosque si no hubiera tenido la suerte de tener el guía que tuve. ¡Opino que si la Ciencia, la Investigación y el Desarrollo hubieran sido una prioridad para los políticos escoceses de aquellos tiempos a Escocia le hubiera ido mucho mejor en el siglo XIX y XX!

#SinCiencia, no hay futuro.
FIN

Por cierto, abajo tenéis los ENLACES de donde he sacado la información; yo no tenía ni idea de la historia de Escocia así que, si he cometido errores, agradecería las correcciones en los comentarios.
http://masedimburgo.com/2012/10/09/calton-hill/

ANOTACIÓN FINAL: Qué día tan bueno para terminar de escribirlo, ¡publicado el Día de la Hispanidad! ¿no te da que pensar?

martes, 19 de julio de 2016

Sobre comentar en otros posts y sobre divulgación a los conspiranoicos.

En este post recupero un comentario que hice en un genial post de @Pr3cog: “Divulgando en gris”.

La verdad es que esto de los comentarios en los blog tiene su miga.
Yo, deseo que se hagan comentarios en mis posts, los enriquecen y me ayudan a mejorar.
Ya que explícitamente en el blog pido que se comenten, intento agradecérselo a todo él que comenta ¡y desde luego los respondo (que como son pocos, la verdad, no me es difícil)!
Pero eso no quita que algunos se me pasen. Hace dos días localicé 2 comentarios en mi blog que no había leído, por supuesto los respondí. Por otro lado también me acordé de este comentario que ahora recupero.

Antes de nada dejadme decir algo más.
Tengo la percepción de que muchos de los que visitan nuestros posts no leen los comentarios. Es obvio que determinados post (o en determinados blogs) es imposible ¡mucha gente comenta! Pero en otros es muy fácil y aun así, creo que no se leen.
Además, he leído (y oído) a divulgadores quejarse de lo poco que se comentan los posts, que la interacción se basa en unas pequeñas conversaciones vía Twitter y que son contadas las interacciones más “profundas”. Yo añado que los comentarios generan menos interacción todavía (en el caso del que recupero hoy, ninguna). Es normal que piense eso, he dicho que creo que mucha gente no los lee.

Siendo mi opinión la que es: ¿por qué comento en los posts?
Yo comento un post si me gusta y si creo que mi punto de vista puede ser de alguna utilidad (eso incluye felicitar, cuestionar, puntualizar, proponer...). Me parece el sitio natural donde colocar mi comentario.

Pero, teniendo en cuenta lo que he dicho antes, parece poco razonable colocar algo que crees realmente importante en un comentario.  Cuando publicas en tu blog al menos sabes cuanta gente ha visitado el post, los comentarios los gestionas tú, las menciones y los retuits de la publi que tú montas son para lo que tú has escrito...

Resumiendo: si lo veo importante, algunos de mis comentarios los intentaré recuperar en forma de post. Pero no dejaré de hacerlos donde creo que es sitio natural: el post me indujo a escribirlo y además refleja mi punto de vista con relación a lo escrito en él.

Y ahora sí.

COMENTARIO INSERTADO EN DIVULGANDO EN GRIS de Sergio L. Palacios
(Recomiendo leer el post antes de leer el comentario)

Hola Sergio, desde hace algunos días tenía pensado un post, me parece que en vez de hacerlo voy a comentarlo por aquí.

Si he entendido bien, debunking es divulgar para convencer a los de la otra tribu (creo muy pertinente el comentario de @javierfpanadero cuando nos recuerda que no solo existe esa divulgación, aunque entiendo que no lo indiques en el post porque no va sobre otros tipos de divulgación).

Pues bien, dentro del debunking, opino que existen tres grandes enfoques de trabajo (obviamente mezclados unos con otros):

1ª Algunos divulgadores creen que ¡Si les explicamos bien los contenidos científicos les convenceremos!
Creo que esa línea es la primera que muchos “debunker” abrazan, y que antes o después la abandonan si lo que quieren es hacer debunking.
Divulgar contenidos tiene mucha utilidad para los de la propia tribu y para los de la zona gris (ni de una tribu ni de otra). Para los “grises” es preventiva, puede evitar que caigan en la zona oscura pero, para destruir el convencimiento previo que tienen los de la otra tribu, creo que no funciona.

2ª Otros opinan ¡Si les demostramos cómo los engañan (falacias) les convenceremos!
Creo que esta línea es la que muchos abrazan. Opino que es muy útil sobre todo para los de la zona gris y también para darle argumentos a los de la propia tribu, argumentos que les ayudan a sacar a otra gente de la zona gris y llevarla a la zona blanca.
Pero nuevamente creo que se ha demostrado que para los de la zona oscura tampoco es útil. Es más, creo que les hacemos volverse más oscuros y perversos, más irracionales… y no es de extrañar ¡se sienten atacados! De hecho, no lo neguemos, ¡les estamos atacando!
Entre la primera opción y la segunda, para los de la zona oscura, creo que es más correcta la primera, aunque obviamente no vale de nada porque antes debemos de “romper” su fe.

3ª Yo opino que ¡Si les demostramos que la mente es falible (sesgos cognitivos) quizás encuentren el camino!
Reconozco que soy muy porculero con lo de los sesgos (¿Es políticamente correcto “porculero”? ¿Está bien escrito?... A lo que iba).
Opino que es la que mejores resultados nos puede traer para el tema del debunking, al menos es la única con la que yo he logrado hacerles dudar y que me pregunten cuando les asalta la duda.
En realidad no les convencerás (y si lo intentas la estarás cagando). Lo que se pretende con esta vía de ataque es que los del territorio oscuro se hagan preguntas cuando se den cuenta de que TODAS LAS MENTES PUEDEN FALLAR y además que tengan confianza/amistad contigo para que te las hagan a ti (un corolario a lo anterior es que debemos de ser lo mas fidedignos posibles -es decir, intentar no mentir, exagerar, humillar... nunca-).
De esta forma, cuando te pregunten, tú les dirigirás para que ellos encuentren las respuestas (primero negativas a la pseudociencia y luego positivas a la Ciencia).

Resumiendo, creo que existen tres posturas para atacar el debunking, creo que todas son útiles, y creo que la más eficiente es la que carga las tintas en los sesgos cognitivos.


Un saludo y maravilloso post.

martes, 12 de julio de 2016

Tus principios generan algunos de tus sesgos.

Es así, lo sabes, y te parece tan obvio que no te paras a reflexionar sobre ello. A mi me pasa lo mismo pero hoy, que tengo un poco de tiempo, si me he parado a reflexionar. Si te interesa, continúa leyendo.

Lo primero que he hecho ha sido buscar la definición de principio moral y sesgo cognitivo en la Wikipedia, más que nada por no cometer muchos errores (no soy ni filósofo ni neurocientífico, soy un profesor de ciencias preocupado por entender porque, yo y mis alumnos/amigos/conciudadanos, no razonamos correctamente en muchísimas ocasiones).
O sea, “soy un profe de secundaría que os va a hablar de sesgos gracias a lo que ha aprendido leyendo libros, tweets y posts. Además, por si esto fuera poco, va a usar como eje de su argumentación datos sacados de la Wikipedia. Qué queréis que os diga: ¿así va España? ¡él que avisa no es traidor!”

A lo que iba. La wiki nos dicen que los principios son las reglas o normas que orientan la acción de un ser humano y que los sesgos cognitivos son desviaciones del razonamiento en el procesamiento de lo percibido que al final nos conducen a la irracionalidad.

Desde hace algún tiempo, tiendo a clasificar los sesgos cognitivos en dos tipos: los propios de la naturaleza de nuestro cerebro y los "aprendidos" en el día a día.

Como decía, por un lado estaban los propios de la biología de nuestro cerebro.
Están ahí porque el cerebro funciona como funciona, ¡todos los tenemos! y si no quieres que te hagan cometer errores debes de intentar conocerlos y controlarlos.
Surgen porque nuestra cabeza trabaja mediante atajos y aproximaciones, acciones necesarias para la rápida toma de decisiones.
Estos sesgos se estudian dentro del ámbito neurocientífico y algunos de ellos son: el sesgo de confirmación, de correspondencia, de la memoria…
Sobre ellos he escrito mucho en este blog, ejemplos: el WhatsApp y la neurociencia, investigaciones escolares para fomentar el pensamiento crítico, mi charla en @ADCMurcia...

Por otro lado está el uso incorrecto de nuestros principios/valores.
Las normas son insertadas en nuestro cerebro por la educación y la sociedad, incluso son autoinsertadas por nuestras emociones y nuestra moral. No podemos evitarlas, son distintas en cada uno de nosotros y, otra cosa muy importante, no tienen porque transformarse en sesgos cognitivos
Normalmente, si por desgracia se han transformado en sesgos, los analiza la ética y la filosofía. En esos ámbitos se denominan prejuicios pero, en el fondo, son también sesgos cognitivos.

A mi juicio, los principios se transformarán en sesgos al cometerse dos tipos de errores:

Error porque el principio era falso.
Este es el típico que observamos en machistas, en racistas, en los de “lo natural siempre es mejor” (ecologuays), en los de “todas las medicinas de las farmacéuticas son inventos para hacernos enfermar” (conspiranoicos)…

Error porque ampliamos el campo de actuación del principio y lo aplicamos donde no corresponde.
Los que intentan hacer ciencia con cosas no medibles (afirmando, por ejemplo, que Dios no existe), los que dicen curar un cáncer mediante rezos o “energías exotéricas”, los que se empeñan en que una cosas debe ser considerada obra de arte por otros… cometen este tipo de error.

RESUMIENDO

Nuestros principios y valores controlan, en cierta medida, nuestras decisiones.

Si esos principios son falsos o se aplican incorrectamente cometeremos errores.

Esos errores, en el fondo, son un sesgo cognitivo del que no nos podemos librar.


Por lo tanto, si queremos razonar correctamente, tenemos que intentar controlar, no solo los sesgos que nacen de la propia biología del cerebro, sino también los que nazcan de nuestros principios y valores.


NOTA: aconsejo leer "Los toros, la carne y el proceso de moralización" de @pitiklinov

viernes, 22 de abril de 2016

¿Es necesario ser extremadamente riguroso siempre que divulguemos/enseñemos?

<<A un nivel más profundo y biológico, todos nuestros recuerdos son falibles. El acto de recordar un suceso de nuestro pasado no es como rebobinar una cinta en el reproductor de vídeo (…)

(…) cuando nuestro cerebro almacena un nuevo recuerdo, lo que en realidad está codificando es una variedad muy escasa de detalles personales y coyunturas significativas. (…), para el acto de recordar utiliza esa variedad muy escasa a modo de andamio (…) y, el resto del recuerdo es un montón de accesorios (…) que la mente suministra de forma improvisada en un proceso inconsciente que se conoce como “confabulación”.

Además, (…) el acto de recordar, (…) puede convertir la confabulación en una característica permanente de la memoria, y entonces ya no se distingue del original.

Nuestro recuerdo ni siquiera es un esbozo parcial del pasado, es un esbozo de un esbozo de un esbozo… Y con cada nueva representación tal vez se introducirán más errores>>

Los engaños de la mente. Capítulo 7. S.L. Macknik y S. Martínez-Conde

Los párrafos anteriores son una adaptación extraída del capítulo que resumiré mañana en #TertuliasCiencia, pero… NO HE PODIDO RESISTIRME A PUBLICAR ESTE SEGUNDO POST.

¿Segundo post? Sí. Porque mi último post también lo introducía con un párrafo de dicho capítulo. El anterior post defendía la idea de que no usáramos frases que pudieran ser malinterpretadas. Este va de otra cosa.

Veamos. Quizás alguien al leer el post anterior interpretó que yo defendía la corrección extrema en la divulgación y en la educación. Existen expertos que son muy exigentes con lo que leen y, cualquier mínimo error, es motivo de críticas feroces. Critican posts, programas de televisión… e incluso llegan a plantearse como es posible que alguien cometa dichos errores. Algunas veces da la impresión que pretenden que se echen a un lado todos los que no sean, como mínimo, tan expertos como ellos. Si alguien interpretó eso de mi post anterior, queda demostrado que no me explico bien.

Precisamente este post viene a cuestionar el exceso de celo que muchos tienen con respecto a la exactitud de las palabras que use un educador o un divulgador.

Es innegable que no se puede enseñar nada si no se sabe de lo que se habla, yo soy el primero que deseo que los chapuceros desaparezcan, pero… ¡de ser razonablemente decente a ser un experto hay mucho trecho!
Yo me pregunto: el contenido que transmitimos en una charla, él que vemos en los documentales para el gran público, él que leemos de pasada en un post de divulgación general, él que usamos dando clase a unos alumnos que están obligatoriamente en ella… ¿es tan importante?
No es que valga cualquier cosa, tampoco es eso, pero lo importante será que los detalles que se queden grabados sean correctos, que la esencia del mensaje sea la correcta, QUE CUANDO EL RECEPTOR DEL MENSAJE LO RECUERDE, LO HAGA DE LA MANERA MÁS “DECENTE” POSIBLE.

Repito, no vale cualquier cosa pero sería razonable que divulgadores, maestros y profesores de ESO (estas reflexiones creo que no son adecuadas para los profesores de Universidad) tuviéramos muy en cuenta el párrafo anterior.
Los autores de “los engaños de la mente” nos dicen que lo que se retiene es muy poco, que el receptor del mensaje lo decorará a su antojo cuando lo recuerde y que al recordarlo lo vuelve a memorizar con nuevas aportaciones quizás no verdaderas.
Yo me pregunto: ¿tiene sentido rasgarnos las vestiduras por errores que no afectarán al mensaje final?

Hay muchos “peros” a lo que acabo de escribir. Por ejemplo, lo anterior no sería válido para apuntes que les suministramos, para libros de texto, para documentales de uso docente, para profesores universitarios… ¡para todo lo que es una documentación creada como fuente para ser consultada con posterioridad!. Pero, en los otros casos, creo que NO deberíamos de ser INTOLERANTES con los errores (informar de ellos, ¡vaaaale! pero no hacer una montaña de un grano de arena). Además, también me pregunto, ¿cuánta gente no divulgará en las redes sociales por “miedo” a esas críticas feroces al detalle?

No me extiendo más. Pero repito: no vale cualquier cosa pero, como en el fondo lo que expliquemos quedará grabado de forma tan endeble y falsa, nuestro máximo interés, él que nos debe de hacer cuestionarnos si lo que hemos transmitido ha estado bien, debería de ser analizar si lo poquísimo que se graba ha sido lo mas “decente” posible.


Por cierto, si os apetece y podéis, comentad este post; es bastante probable que, como no soy un experto, pueda haber llegado a conclusiones bastante absurdas (por eso lo publico, para que si estoy equivocado lo cuestionéis). Y, por supuesto recordar que estáis invitados a participar en #TertuliasCiencia.

martes, 19 de abril de 2016

“El cuerpo es sabio”. ¡No abuses del poder de la palabra!

<<Una de las cosas más fascinantes de ser mago –dice Tony- es que te das cuenta de la fuerza de las palabras. Y este truco es el ejemplo perfecto de cómo un mago puede el lenguaje para crear una impresión que en realidad no había>>
Los engaños de mente. Capítulo 7. S.L. Macknik, S. Martínez-Conde

El párrafo anterior es del capítulo que resumiré el próximo fin de semana en #TertuliasCiencia, pero… NO HE PODIDO RESISTIRME A PUBLICAR ESTE POST.

Muchas veces, cuando estoy dando clase, me paro y me autocritico. Las razones pueden ser diversas, pero una de ellas es cuando deslizo mensajes que podrían ser correctos pero que oídos por los alumnos y por la fuerza de las palabras, se vuelven en contra de lo que debería de transmitirse en un clase de ciencia.
Y, de igual manera, también critico libros, post, charlas… que cometen errores parecidos. Critico solo ese aspecto, resalto lo grande que es el contenido en otras cosas, critico con ánimo constructivo, PERO CRITICO.

No puede ser de otra forma porque, cuando el receptor de mensaje no tiene conocimientos profundos sobre el tema tratado, el poder de la palabra puede inducir a pensar cosas muy absurdas. Opino que, en estás circunstancias (la educación y la divulgación serían ejemplos donde los mensajes van dirigidos a personas no doctas en la materia), más importante que la corrección del mensaje es el cómo queda grabado ese mensaje en sus mentes.

Obviamente, saber de antemano como interpretará la información el receptor es imposible, pero existen coletillas que razonablemente podrían inducir a errores (lamento no tener datos de investigaciones que midan esto, pero os invito a todos a experimentar para alcanzar certezas o a facilitar los datos de dichas investigaciones si fueran conocidos por vosotros).

Pero no nos vayamos por las ramas. Cuando oigo “el cuerpo es sabio” en cualquiera de sus versiones (las plantas/bacterias/virus hacen lo que saben que tienen que hacer para que les vaya bien, la naturaleza toma medidas para volver al equilibrio…) salta el sensor: ¡ALERTA, POSIBLE MENSAJE CONTRADICTORIO CON LA CIENCIA!

Algunos usarán estos mensajes porque se tomarán “licencias poéticas”, pero creo que la gran mayoría los usarán por inercia (muchos libros y documentales están redactados de esa forma, incluso me llegué a plantear que quizás eran malas traducciones pero cuando pregunté me dijeron que no). Por desgracia apuesto que algunos, los menos, los usarán con mala fe, sabedores del poder de las palabras, porque ESOS MENSAJES INDUCEN A PENSAR QUE NO SOMOS EL FRUTO DE UNA EVOLUCIÓN ALEATORIA, introducen el creacionismo en sus distintos formatos.

Opino que no cuesta tanto, que somos más correctos y que incluso es más bello redactarlo de otra forma. Por ejemplo, “el cuerpo es sabio” yo lo redactaría como “el cuerpo es maravilloso: infinidad de alteraciones aleatorias y no predeterminadas en el ADN, positivas y negativas, han determinado su alucinante comportamiento”.

Nota final:
En el capítulo 7 los autores de “los engaños de la mente” nos hablan de cómo funciona la memoria y de cómo los magos pueden inducir errores en ella para hacer sus trucos. Nos explican que la memoria solo retiene algunos datos y que cuando acudimos a ella completamos el recuerdo con el resto de datos que teníamos previamente insertados, incluso nos dicen que cada vez que recordamos manipulamos el recuerdo y lo alteramos. Siendo así las cosas, no veo descabellado que cuando no somos unos doctos en una materia malinterpretemos la información fácilmente y que acabemos pensando que oímos/leímos/vimos cosas totalmente distintas de las que realmente nos querían transmitir. Pensad lo que queráis, pero yo de momento seguiré criticando frases como las anteriores.


Nada más, si os apetece y podéis, comentad este post. Y recordar que estáis invitados a participar en #TertuliasCiencia.

jueves, 24 de marzo de 2016

Sobre clasificaciones

Hace pocas horas asistí a una discusión entre @elsegundoluz y @Eurekablog que, desde mi punto de vista, fue interesantísima. Podéis leerla, tirando para atrás desde el siguiente tweet: https://twitter.com/elsegundoluz/status/712763733232189441

La verdad, lo que más me interesaba no era el contenido, era el debate en si. Quizás nadie me entienda a mí, pero no dejaba de acordarme de algo que no paro de repetirle a mis alumnos:
¡Lo importante de la clasificación no es el calificativo es el criterio de clasificación!

Me explico.

Tengo la impresión de que muchas veces, tanto en Ciencia como en el día a día, todos mezclamos varios criterios de clasificación. Queremos generalizar por “economía mental” las realidades y unimos criterios de clasificación que deberían de estar claramente separados. Opino que debemos de luchar contra esa tendencia mental a realizar estas generalizaciones (obviamente en otros contextos las generalizaciones nos son muy útiles).

Pongamos un ejemplo que por desgracia, desde el punto de vista Social, nos trae grandes problemas que desembocan en tragedias humanas:
"Algunas personas al oír musulmán ya piensan en machista e intolerante (eso como mínimo). Parece que no se dan cuenta que son tres adjetivos de tres criterios de clasificación totalmente distintos (fe religiosa, actitud frente a las mujeres y actitud frente a los que tienen distinta opinión)".

En Ciencia, a veces, se complica aun más la cosa porque vamos construyendo los conceptos conforme los vamos comprendiendo, además los asociamos a criterios que también están en evolución… resumiendo: que algunas clasificaciones están bastante liadas.


Todo esto se lo explico a mis alumnos cuando tengo que clasificar la materia según composición y según aspecto. En los libros vienen estos esquemas:

Pero, ¿dónde clasificar a un cubito de agua pura flotando sobre agua líquida pura? No se puede en este esquema.
No cuesta tanto, y es mucho más correcto, el esquema de esta forma:
Pues puede ser que sea eso lo que les ha pasado en la discusión. Creo que ambos están de acuerdo de que Ceres es un planeta enano, la discusión es si Ceres es o no un asteroide. Yo desconozco la definición que actualmente se le da a un asteroide, no se decir si Ceres podrá tener dos calificativos porque proceden de dos criterios de clasificación distintos, o si por el contrario asteroide es un calificativo que está dentro del criterio que distingue planetas, planetas enanos… y que por lo tanto Ceres solo puede tener un calificativo de estos.

Resumiendo, he seguido la discusión a ver si hablaban de criterios de clasificación más que de las definiciones del calificativo particular, y como no tengo conocimientos en astrofísica ni siquiera sé si hablaban de criterios o de calificativos, pero yo he pensado en mis clases y en las discusiones con mis alumnos y, por si a alguien le interesa, he escrito esto.

Termino como empecé: ¡lo importante en las clasificaciones son los criterios de clasificación, no los calificativos! Y opino que no siempre tenemos clara esta afirmación tan simple.

sábado, 5 de marzo de 2016

Un pequeño homenaje. Así comencé en la 2.0 "social"

La web 2.0 es mucho más de lo que muchos piensan. En más de una ocasión he explicado como twitter puede ayudar a un profesor. Hoy quiero rendir un pequeño homenaje a una persona, Mariano Casas. Os explico


Hace ya muchos años, en la prehistoria de las Redes Sociales, cuando muchos solo usan los chats para lo mismo que ahora usan otros medios (hacer el "ganso"), cuando youtube solo tenía tres añitos (y un solo año con su interfaz en castellano), cuando... cuando estábamos en el 2008, yo estaba entusiasmado (aun lo sigo estando) con los proyectos que "rescatan" la memoria científico-tecnológica de nuestros mayores (de nuestros pueblos de antaño).

Si os soy sincero, el no trabajar esto mucho más de lo que lo hago con mis alumnos, es una espinita clavada que algún día me arrancaré con gusto. Pero centrémonos que me despisto.

Como os decía, en el 2008 iba yo buscando algo de tradiciones científico-tecnológicas populares por ese youtube de poca calidad y de vídeos de duración limitadísima, y me encontré con el siguiente tráiler:



Ni corto ni perezoso le pregunté a Mariano Casas, no recuerdo por qué mecanismo (me imagino que por alguna funcionalidad de Youtube) si se colgaría entero el documental.
Él me contesto. Resultó que era un profesor, que se sentía orgulloso de su documental y que compartía mi admiración por el duro trabajo que habían desarrollado nuestros mayores. Nos cruzamos algunos emails y me mandó el documental en DVD para que pudiera ponérselo a mis alumnos (por cierto, lo he buscado por internet y en teoría está colgado en este enlace http://www.culturagalega.org/avg/extra_audiovisual_estreas.php?Cod_extrs=3439 pero yo no lo he podido ver, falla algo al cargarse).
Quedamos en que me lo mandaría y que yo pagaría los gastos de envío... pero me lo envió totalmente gratis.

Esa fue mi primera experiencia 2.0 no institucional. Quizás la gente no lo entienda, pero creo que la 2.0 nos ha abierto las puertas a los individuos y realmente hay muy buen gente por estos lugares. Obviamente también están las instituciones, y mucha gente solo usa esa fuente, pero la revolución que nos ofrece la 2.0 es que cada uno de nosotros puede convertirse en una fuente de información válida para otros.

Desde aquel día, la web 2.0 me ha dado mucho, he recibido (y entregado) muchos "detalles" (felicitaciones, regalos, información, sugerencias, quejas... y tiempo -lo que más solemos apreciar los que por aquí nos movemos-) y creo que todo empezó aquel día. Desde mi punto de vista aquel profesor de arte me abrió los ojos y me mostró que gente desconocida, con la que solo mantendría contacto en la mayoría de las ocasiones de manera muy puntual, podría serme útil en mi DESARROLLO PROFESIONAL Y PERSONAL. Mi blog, y mi perfil 2.0, también pretende ser de ayuda a quien le pueda interesar (quizás a nadie le sea útil lo que yo hago, pero si a alguien le es útil, que no dude en usarlo).

Obviamente después de un email de agradecimiento poco más hablé con él. Creo que solo recibí noticias suyas unos meses después, un email mandado a todos sus contactos, hablándome del nacimiento del movimiento Hartismo (si queréis más información sobre dicho proyecto pinchad aquí) y desde entonces nada.

Dudo mucho que él se acuerde de todo lo que acabo de contar pero... hace un par de días he recibido un nuevo email, y por supuesto de esos que se mandan a todos los contactos, es decir nada personal. En ese email informaba de un proyecto crowdfunding que había creado para publicar un road-cómic book: LA CARGA.
Yo estoy centrado en la Ciencia, el arte y yo tenemos una relación que... mejor leed "Los maestros son artistas"... pero aquel documental me pareció de una calidad exquisita y su comportamiento/perfil 2.0 me parecieron dignos de ser imitados. Resumiendo, que le eché un vistazo al proyecto ¡y me gustaron la trama y los dibujos!

Yo he colaborado, me apetece mucho tener el cómic, las razones son más que obvias. Pero si lo he colgado en mi blog es porque sé que algunos de vosotros apreciáis el arte de una manera distinta a la mía y, como creo que el proyecto tiene calidad artística (trama y dibujos), os informo de su existencia por si os interesa haceros con uno. Solo os recomiendo que visitéis la página http://www.verkami.com/projects/14113-la-carga y después ¡vosotros mismos!


Y poco más. Bueno si, una cosica más. ¡Quizás ahora entendáis un poco más mi perfil 2.0! Lo digo porque el otro día un internauta, cuyo nombre no voy a desvelar, me dijo que le descolocaban algunos de mis post.

Saludos a todos

domingo, 14 de febrero de 2016

Valorando #LocosXCiencia

Opino que ojalá toda actividad docente pudiera someterse a una valoración. Así después la podríamos mejorar o, al menos, decidir si la repetimos o no.

Como es inviable analizarlo todo, los profesores buscamos momentos y formas para valorar aquellas cosas que consideramos más significativas. Para mí, uno de esos momentos de “valoración significativa” es cuando desarrollo una actividad complementaria o extraescolar. Intento plantearme si han sido correctas la organización (espacios, metodologías y tiempos), el interés generado en los alumnos y si ha servido para el desarrollo de las capacidades científicas de los alumnos.

Empecemos pues con este análisis más subjetivo que objetivo de la actividad complementaria:
“Monólogos de la Big Van: #LocosXCiencia”

Contextualizando la actividad

El miércoles 3 de febrero algunos de mis alumnos, junto a compañeros suyos del I.E.S. Rambla de Nogalte y a otros alumnos de otros I.E.S. de Lorca y su comarca, disfrutaron de los monólogos científicos de Big Van.

¿Y cómo fue eso posible? ¿Qué es eso de #LocosXCiencia?

Un pedazo de proyecto que la Fundación Telefónica ha montado para promover la Ciencia en los I.E.S. (más información aquí). La idea es simple, alumnos (de 3º y/o 4º E.S.O.) ven los monólogos, los profes hacen una actividad formativa para aprender a diseñar monólogos y, si los alumnos quieren, hacen un monólogo y participan en un concurso (para consultar la convocatoria oficial del programa en Murcia pinchar aquí)

Planificación de la actividad y valoración

La fecha de la publicación de la convocatoria y el plazo para presentar las solicitudes de inscripción han sido un poco caóticas. Eso ha marcado en gran medida como se planificaba la actividad en cada uno de los centros (imagino que, con otras fechas y plazos, se habrían presentado más centros, más profesores a la formación…). De todas formas, aplaudo estas iniciativas de la Consejería: ¡qué sigan por muchos años!

En mi centro se pensó llevar a los 3º de la E.S.O. En ocasiones es difícil decidir a que colectivos les propones una actividad. Los 4º de Ciencias podrían disfrutar más y aprovechar más esta actividad pero… los profesores de Ciencias creemos que la Ciencia es fundamental para el desarrollo de nuestros alumnos y para el futuro de nuestro país. En esta ocasión nos hemos decantado por llevar a los 3º, así todos los alumnos (acaben en el 4º de Ciencias o en otras vías formativas) tendrán opción de valorar positivamente la Ciencia.
A
l final fueron al viaje el 75%-80% de los alumnos de 3º de la E.S.O. Por lo tanto creo que el interés generado por asistir a los monólogos HA SIDO UN ÉXITO

Estaba fuera de nuestras competencias organizar espacios y tiempos (vienen dados por la Consejería). Desde mi punto de vista el sitio elegido, el Salón de Actos del I.E.S. Ramón Arcas Meca, estaba realmente bien. El tiempo de la actuación y la hora a la que se hacía también me parecieron acertadas (por la tarde probablemente hubieran ido muchos menos alumnos, y si durará más tiempo los alumnos se cansarían).

Mención aparte merecen los artistas que actuaron (o debería de decir científicos). Creo que fueron geniales… pero yo no soy un público objetivo, A MI ME GUSTAN LOS MONÓLOGOS CIENTÍFICOS. Por lo tanto es más importante fijarse en la opinión de los alumnos. Muchos salieron encantados, por la tarde estuvieron hablando con ellos por las redes sociales (no daban crédito que les hicieran caso y les contestaran sus dudas) y muchos salieron pensado ¡yo quiero participar en el concurso! Por lo tanto, yo no seré objetivo pero mis alumnos sí:
Creo que la Fundación Telefónica ha acertado de pleno al contratar a Big Van.

Quiero hacer un apunte más a raíz del párrafo anterior. Creo que los que hacen divulgación científica saben de la importancia del cuerpo a cuerpo con las personas a las que dedican sus post, podcast, charlas… Solo quiero decir que mis alumnos se ilusionan cuando por las redes sociales los divulgadores les tratan como iguales (el año pasado José Ramón Alonso en el proyecto #NeuroMayo también los emocionó -para saber más de este proyecto leer página 27 de la revista ¡Aquí Nogalte!-). Resumiendo, creo que estar abiertos en las redes sociales al diálogo 2.0 forma parte del camino que tenemos que recorrer para hacer llegar Ciencia a todo el mundo.

Interés generado, disfrute alcanzado

Ya lo he dicho antes, se lo pasaron genial tanto en los monólogos como por la tarde. Es cierto que algunos pasaron de atender, pero muchos menos de los que suelen pasar en este tipo de actividades y muchísimos menos de los que pasan de nosotros (los profesores) en las clases. Luego la conclusión es obvia: VALORACIÓN MÁS QUE POSITIVA

¿Ha servido para el desarrollo de las capacidades científicas de los alumnos?

Sin duda: SÍ.

Por un lado, a aquellos que se sienten un poco frikis o empollones porque les gusta la Ciencia, les ha hecho darse cuenta que es interesante, divertida, diversa… les ha hecho sentirse especiales y les ha mostrado que los “raros” son los que no disfrutan con la Ciencia. El rap del padre y el hijo es algo impresionante.

Por otro lado, se han enterado de lo que es un fractal, de lo que es la epigenética (esta parte, a mí, me gustó especialmente), de lo que portan “los mensajeros del espacio”…

Resumiendo, me parece que ha servido para mucho. SIN DUDA HAY QUE REPETIR ACTIVIDADES COMO ESTA.

Nota:

Como he dicho anteriormente el programa #LocosXCiencia además de ser una actividad complementaria es una actividad formativa para el profesorado. El 4 de febrero, en Murcia, fue cuando se desarrollo. Según me han dicho los profes que fueron (yo no pude asistir) aprendieron y se lo pasaron bastante bien.
La sesión comenzó con una presentación de materiales multimedia (por ejemplo “Las doce moléculas de una clase de ciencias perfecta”) para después transformarse en un taller donde en pequeños grupos se trabajó el diseño de monólogos.

Nota final:

Ojalá se animen muchos alumnos de nuestro centro (y de otros centros) a divulgar la Ciencia mediante monólogos. Pero recordar, el concurso de monólogos es la excusa, la divulgación en todo sitio y momento es el objetivo.

domingo, 24 de enero de 2016

Sobre cómo se puede echar a perder un post. Reflexión ligera.

Aunque he puesto 3 tweet resumiendo mi opinión sobre un artículo, creo que merece la pena escribir sobre él. Merece la pena porque muchas veces no pensamos (yo el primero) como se sentirán las personas cuando lean nuestros artículos de divulgación. Quizás en otro tipo de post esto no es necesario, pero opino sinceramente que en la divulgación científica es necesario.

El artículo va sobre los beneficios de los momentos difíciles. Dice muchas cosas interesantes y algunas están documentadas con datos científicos pero, desde mi punto de vista, la caga porque se detecta en todo el artículo cierto tonillo mesiánico. Parece que intenta decir que las crisis son buenas porque mejoramos.

Veamos. Opino que los momentos difíciles no son buenos, el mismo artículo lo dice, pero no lo resalta:


De los supervivientes, de los supervivientes, de los supervivientes…

Pues eso, QUE NO TODOS SOBREVIVEN

La guerra sería un buen ejemplo. Muchas veces, después de una guerra, aparecen adelantos tecnológicos, estructuras sociales (políticas), filosofías personales… que mejoran la vida de los supervivientes. PERO MUCHOS SE QUEDARON EN EL CAMINO. Y DE LOS QUE SOBREVIVEN ALGUNOS NO EXPERIMENTAN ESE CRECIMIENTO PSICOLÓGICO POSITIVO.

Lo mismo podríamos decir para la crisis económica, para las rupturas de pareja, para cuando pierdes trabajo o amistades… Me niego a creer que la gente normal desea que esto ocurra. Solo algunos hijos de puta desean guerras, solo los que están mal de la cabeza desean que sus relaciones personales satisfactorias se vayan a la mierda...

Lo que está claro es que, si sobrevivimos, DEBEMOS DE INTENTAR MEJORAR COMO PERSONAS Y COMO SOCIEDAD.

Lo dicho, el artículo es muy interesante, creo que deberíais leerlo, pero si queréis un consejo, pasad del tonillo AUTOAYUDA que acompaña a algunas frases.

sábado, 23 de enero de 2016

#CarnavalTertuliasCiencia2016. Mi segunda propuesta.

Propongo otro título al Carnaval que Tertulias Literarias de Ciencia está organizando para elegir que leerán este 2016.

Voy a salirme un poco de la línea de todas las recomendaciones que se han hecho hasta ahora. ¿Y si leemos el Código Da Vinci? Noooo, ¡es broma! O quizás no. Me explico.

Hace algunos años leí El Castillo de las Estrellas de Enrique Joven, una novela muy parecida al Código Da Vinci pero a mi juicio mucho mejor desde el punto de vista científico (no en vano Enrique Joven es investigador del Instituto de Astrofísica Canario). El libro tenía una trama que pilotaba sobre el Manuscrito Voynich. Si no sabes de que va el Manuscrito Voynich te aconsejo que oigas el podcast que le dedicó Viaje al Centro de la Noche de RNE (del minuto 6:00 al minuto 17:00), realmente creo que te encantará este podcast (entrevista a unos editores burgaleses de copias de libros antiguos que lo van a replicar)

Pero cuando me he puesto a preparar esta entrada me he enterado que ha publicado un nuevo libro El Templo del Cielo. ¿Y este de qué va? Pues leed la entrada que publicó Daniel Marín en su blog Eureka.

Y ya puestos, como este no lo he leído, propongo El Tempo del Cielo de Enrique Joven

Creo que este formato también nos servirá para introducirnos en otra forma de divulgar ciencia: la novela histórica. De todas formas, si el proyecto #TertuliasCiencia te interesa, pásate por la entrada donde están todas las propuestas y vótalas.